Viva informó este viernes 6 de noviembre que ha realizado ajustes en su programación de vuelos debido a una menor disponibilidad de aeronaves, situación relacionada con nuevos requerimientos de inspección preventiva de los motores Pratt & Whitney PW1100G y con dificultades en la cadena de suministro que afectan los procesos de mantenimiento.
Mediante un comunicado, la aerolínea señaló que trabaja conjuntamente con el fabricante estadounidense para maximizar la disponibilidad de su flota y reincorporar los motores a operación en el menor tiempo posible. Asimismo, confirmó que la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) y los aeropuertos correspondientes han sido informados sobre las modificaciones operativas.

La situación se presenta en un contexto de dificultades de disponibilidad de motores que han afectado a operadores de la familia Airbus A320neo equipados con propulsores Pratt & Whitney Geared Turbofan (GTF) desde 2023. Ese año, el fabricante identificó una condición asociada al metal en polvo utilizado en la fabricación de determinados componentes, lo que hizo necesarias inspecciones anticipadas y visitas adicionales a talleres especializados.
De acuerdo con información presentada por RTX, empresa matriz de Pratt & Whitney, las medidas incluyen inspecciones y sustituciones de determinados componentes de las secciones de alta presión de los motores. El fabricante ha reconocido que estas actividades mantendrán elevados los niveles de aeronaves temporalmente fuera de servicio durante 2026.
El impacto ya había sido reconocido por Viva en sus resultados financieros correspondientes al tercer trimestre de 2026, publicados el 28 de octubre. La compañía reportó que, durante ese periodo, mantuvo un promedio de 31.5 aeronaves de la familia A320neo fuera de operación por problemas relacionados con los motores GTF, cifra superior en 3.6 aeronaves respecto al trimestre anterior y en 4.5 unidades frente a lo previsto originalmente para el periodo.
Al cierre de septiembre, Viva contaba con una flota de 109 aeronaves Airbus A320 y A321, de las cuales 66 correspondían a versiones neo. A pesar de haber incrementado su flota en diez unidades respecto al mismo mes de 2025, las restricciones de disponibilidad continuaron afectando su capacidad operativa.
En el mismo reporte, la aerolínea informó que su capacidad, medida en asientos-milla disponibles (ASM), disminuyó 4.4% interanual durante el tercer trimestre, mientras que el número de pasajeros transportados se redujo 2.1%, hasta aproximadamente 7.6 millones. La empresa atribuyó parte de los ajustes de septiembre a retiros no programados de motores por parte de Pratt & Whitney, además de adecuaciones de capacidad relacionadas con la demanda.

Pratt & Whitney, por su parte, ha señalado que continúa ampliando su capacidad de mantenimiento, reparación y revisión de motores, además de desarrollar mejoras destinadas a incrementar su durabilidad y reducir los periodos de permanencia en taller.
Entre estas iniciativas se encuentra la evolución GTF Advantage, cuya primera aeronave equipada fue entregada a United Airlines en septiembre de 2026. El fabricante también prepara mejoras de la sección caliente para motores PW1100G existentes, con el objetivo de prolongar sus intervalos de operación entre intervenciones de mantenimiento.
Respecto a las afectaciones para los pasajeros, Viva indicó que mantendrá comunicación con quienes registren modificaciones en sus itinerarios y ofrecerá alternativas a través de sus canales oficiales. La compañía recomendó consultar el estado de los vuelos mediante su sitio web o aplicación móvil antes de trasladarse al aeropuerto.
Hasta el momento, el comunicado no precisa el número de vuelos modificados o cancelados, las rutas afectadas ni una fecha estimada para normalizar su programación. Tampoco detalla el alcance técnico del nuevo requerimiento de inspección mencionado, por lo que no es posible establecer si corresponde a una ampliación de las medidas existentes desde 2023 o a una disposición adicional.
