Un espectáculo de fuegos artificiales estuvo a punto de impactar a un helicóptero militar UH-60M Black Hawk del Ejército de Estados Unidos durante el sobrevuelo previo al encuentro de la NFL entre los Seattle Seahawks y los Chicago Bears, disputado el lunes 2 de noviembre en el estadio Lumen Field, en Seattle, Washington.
El incidente quedó registrado en videos captados por asistentes al partido, en los que se observa cómo la pirotecnia es activada mientras una de las aeronaves todavía se encontraba sobrevolando el estadio, provocando explosiones a escasa distancia del helicóptero.
Como parte de las actividades previas al encuentro correspondiente a la Semana 8 de la NFL, cuatro helicópteros UH-60M Black Hawk del Ejército estadounidense realizaron un sobrevuelo en formación sobre el recinto, durante la ceremonia del himno nacional.
De acuerdo con las imágenes difundidas en redes sociales, los primeros tres helicópteros lograron abandonar el área del estadio antes de que comenzara la activación de los fuegos artificiales. Sin embargo, la cuarta aeronave todavía se encontraba en las inmediaciones cuando la pirotecnia fue lanzada desde una estructura ubicada en la zona norte del Lumen Field, conocida como Hawks Nest.
Las detonaciones ocurrieron prácticamente a la altura del helicóptero, generando la impresión de que algunos fuegos artificiales pudieron haber alcanzado la aeronave. El momento provocó preocupación entre los asistentes y rápidamente se viralizó en distintas plataformas digitales.
Ante la preocupación generada por las imágenes, la Base Conjunta Lewis-McChord (JBLM), desde donde operaban las aeronaves, confirmó que ningún fuego artificial impactó los helicópteros militares.
La teniente coronel Cynthia R. Holuta, del Ejército estadounidense, señaló que ninguna aeronave resultó dañada y que tampoco se reportaron lesiones entre los integrantes de las tripulaciones.
Asimismo, se confirmó que los cuatro helicópteros regresaron de manera segura a la Base Conjunta Lewis-McChord, ubicada cerca de Tacoma, Washington.
El incidente ha generado cuestionamientos sobre la coordinación entre las operaciones del sobrevuelo militar y la activación de los efectos pirotécnicos durante un evento deportivo de gran afluencia.
