Airlines for America (A4A), grupo que representa a importantes aerolíneas estadounidenses como American Airlines, Delta Air Lines y United Airlines, presentó una objeción ante el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) contra la solicitud de Air China para operar dos vuelos adicionales entre Beijing y Estados Unidos.
La solicitud de Air China fue recibida por el DOT el 14 de septiembre de 2026, mientras que la objeción de A4A fue presentada el 17 de septiembre. Los dos vuelos están previstos entre Beijing y la costa este de Estados Unidos, con operaciones hacia Nueva York y Washington, en el contexto de la visita prevista del presidente chino Xi Jinping a Estados Unidos.

El grupo estadounidense no solo cuestiona la incorporación de estas operaciones, sino que solicita que, si son autorizadas, sean consideradas vuelos chárter y no servicios regulares programados. A4A argumenta que permitirlos como vuelos regulares podría establecer un precedente para que Air China y otras aerolíneas chinas soliciten posteriormente nuevas frecuencias bajo las mismas condiciones.
El principal punto de conflicto es el espacio aéreo ruso. Desde 2022, las aerolíneas estadounidenses tienen prohibido utilizar el espacio aéreo de Rusia, mientras que las aerolíneas chinas continúan utilizándolo en determinados servicios hacia Estados Unidos. Esto permite a las compañías chinas utilizar rutas más directas en algunos vuelos entre China y la costa este estadounidense.
A4A sostiene que esta diferencia se traduce en menores tiempos de vuelo, menor consumo de combustible y menores costos operativos para las aerolíneas chinas. El grupo afirma que sus miembros no pueden competir en igualdad de condiciones en determinadas rutas entre Estados Unidos y China debido a las restricciones sobre el espacio aéreo ruso.


El conflicto tiene su origen en las restricciones impuestas después de la invasión rusa de Ucrania. En marzo de 2022, Estados Unidos prohibió a las aeronaves rusas operar en su espacio aéreo, y posteriormente Rusia prohibió a las aerolíneas estadounidenses y a otras compañías de países afectados utilizar su espacio aéreo. Las aerolíneas chinas no quedaron sujetas a la misma restricción.
La cuestión ya había provocado una intervención del DOT. En octubre de 2025, el departamento propuso prohibir que determinadas aerolíneas chinas utilizaran el espacio aéreo ruso en vuelos hacia y desde Estados Unidos, argumentando que las rutas más cortas derivadas de ese acceso generaban una desventaja para las compañías estadounidenses. Sin embargo, la propuesta fue archivada después de enfrentar oposición de otras agencias estadounidenses y antes de nuevas negociaciones comerciales entre Washington y Beijing.
Por ahora, el DOT todavía debe decidir cómo tratar la solicitud de Air China. Tanto el departamento como los representantes legales de la aerolínea china no habían emitido comentarios sobre la objeción de A4A al momento de los últimos reportes.


La clasificación como chárter tendría además implicaciones regulatorias: el DOT establece procedimientos específicos para este tipo de operaciones y requiere la aceptación de la documentación correspondiente antes de que puedan comercializarse determinados vuelos chárter.
La disputa, por lo tanto, va más allá de los dos vuelos solicitados. El caso vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que enfrenta a las aerolíneas estadounidenses y chinas desde 2022: cómo equilibrar el acceso al mercado cuando las compañías de ambos países no tienen las mismas posibilidades para utilizar el espacio aéreo ruso.
