El componente aéreo del desfile militar del 16 de septiembre se ha convertido en uno de los elementos más esperados de las celebraciones patrias. A lo largo de las décadas, las aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana han cambiado conforme evolucionaron las capacidades de aviación militar del país, pasando de los primeros aviones de entrenamiento y observación a aeronaves de transporte, vigilancia, combate y helicópteros.

Uno de los aviones de reacción más emblemáticos de la historia reciente de la Fuerza Aérea Mexicana es el Northrop F-5 Tiger II. Estas aeronaves llegaron a México en la década de 1980 y se convirtieron en los principales aviones supersónicos de combate del país. Los F-5 continúan formando parte de las ceremonias militares y este año volverán a participar en el desfile sobre la Ciudad de México.
También han formado parte de la historia de la aviación militar mexicana aeronaves como el Lockheed T-33, utilizado durante décadas como avión de entrenamiento y combate a reacción, así como los Pilatus PC-7, que durante años fueron uno de los principales entrenadores avanzados de la Fuerza Aérea Mexicana.
Con el paso del tiempo, los PC-7 comenzaron a complementarse y ser sustituidos en distintas funciones por los Beechcraft T-6C+ Texan II, actualmente utilizados para entrenamiento avanzado y otras misiones. Los T-6 se han convertido en una de las aeronaves más reconocibles de los desfiles y también forman parte de las exhibiciones de la Escuadrilla Acrobática Águilas Aztecas.

En transporte, la Fuerza Aérea Mexicana ha utilizado diferentes generaciones de aeronaves, entre ellas los Boeing 727 y posteriormente los Boeing 737. También llegaron los C-130 Hércules, C-295 y C-27J Spartan, que permiten transportar personal, equipo y suministros y apoyar operaciones militares y de ayuda a la población.
En el ámbito de vigilancia y reconocimiento también han participado aeronaves especializadas como los Embraer 145, mientras que los helicópteros han adquirido un papel cada vez más importante dentro de las formaciones aéreas.
Entre los helicópteros que han formado parte de los desfiles y ceremonias militares se encuentran los Mi-17, UH-60 Black Hawk, MD-530 y diferentes variantes de helicópteros de transporte y apoyo.


Este año, el desfile tendrá una participación aérea especialmente importante: se prevé el sobrevuelo de 99 aeronaves. El despliegue incluirá aviones de combate, transporte, entrenamiento y vigilancia, además de helicópteros.
Entre los aviones que han sido identificados para la participación de este año se encuentran:
• Northrop F-5 Tiger II
• Beechcraft T-6C Texan II
• Grob G 120TP
• Pilatus PC-7
• Airbus C-295
• Alenia C-27J Spartan
• Lockheed C-130 Hércules
• Boeing 737
• Beechcraft King Air
• Embraer 145
En cuanto a helicópteros, se contempla la participación de aeronaves como los UH-60 Black Hawk, Mi-17 y MD-530, entre otros modelos.
Una de las formaciones más llamativas será la de los F-5, que volverán a surcar el cielo de la capital. También destacará la presencia de los T-6C Texan II, una de las aeronaves más numerosas y representativas de la aviación militar mexicana.

El despliegue de 99 aeronaves requiere una coordinación precisa entre las tripulaciones y los equipos en tierra, debido a que participan aeronaves con velocidades, capacidades y características muy diferentes. Los entrenamientos previos permiten sincronizar las formaciones y establecer los tiempos de paso sobre la Ciudad de México.
De los antiguos T-33 y los primeros aviones de entrenamiento hasta los F-5, T-6C, C-130, C-295, C-27J y los modernos helicópteros que participan actualmente, la historia del desfile también refleja la evolución de la aviación militar mexicana.
Este 16 de septiembre, el cielo de la Ciudad de México volverá a convertirse en parte del desfile, con 99 aeronaves mostrando casi un siglo de evolución de la aviación militar del país.
