Un vuelo de KLM con destino a Curazao tuvo que regresar a Ámsterdam este jueves después de que una power bank se incendiara a bordo mientras el Boeing 777-300ER, que operaba el vuelo KL735, ya se encontraba sobre el Atlántico. La tripulación logró controlar y apagar el fuego, pero el comandante decidió regresar a Schiphol como medida de precaución.
De acuerdo con reportes de medios neerlandeses, el incidente ocurrió en la clase Business y la power bank habría pertenecido al exdirector ejecutivo de KLM y exministro neerlandés Camiel Eurlings. KLM no ha confirmado la identidad del pasajero debido a las normas de privacidad.

Los pasajeros fueron reubicados en otros vuelos hacia Curazao. El incidente también afectó la operación en sentido contrario, con viajeros que tuvieron que permanecer en la isla mientras se reorganizaban los vuelos.
El caso vuelve a poner atención sobre los riesgos asociados con las baterías de ion-litio. KLM permite llevar hasta dos power banks por pasajero, con una capacidad de hasta 100 Wh cada una. Deben permanecer con el pasajero, no pueden colocarse en los compartimentos superiores y está prohibido utilizarlas o cargarlas durante el vuelo.

No es la primera vez que una power bank provoca un incidente en un vuelo de KLM. En 2025, otra batería comenzó a emitir humo durante un vuelo entre São Paulo y Ámsterdam, obligando también a la tripulación a intervenir y al avión a regresar a Schiphol.
KLM mantiene una investigación abierta para determinar exactamente cómo se produjo el incendio y si será necesario implementar medidas adicionales relacionadas con el transporte y uso de power banks a bordo.
