airBaltic presentó un nuevo plan de negocio aprobado por su Consejo de Supervisión, con el objetivo de fortalecer su posición financiera y adaptar sus operaciones a las condiciones actuales del mercado. La estrategia contempla una red más concentrada en Riga, una flota más reducida de Airbus A220-300, una mayor participación de acuerdos ACMI y medidas para mejorar la eficiencia operativa.
La aerolínea afirmó que prevé operar aproximadamente 36 A220-300 al cierre de 2026, frente a los 54 actuales, y aumentar gradualmente la flota hasta alrededor de 40 aeronaves en 2031. A pesar de la reducción, airBaltic espera mantener una capacidad programada similar mediante un mayor aprovechamiento de sus aviones y una utilización más eficiente durante todo el año.
El nuevo plan también contempla una reducción de los ASK programados, que pasarían de aproximadamente 9,600 millones en 2026 a 8,700 millones en 2027, antes de aumentar progresivamente hasta unos 10,500 millones en 2031. La compañía estimó obtener beneficios recurrentes de aproximadamente 45 millones de euros anuales mediante reducciones de costos y oportunidades de ingresos.

Para atender sus necesidades de liquidez y respaldar la implementación del plan, airBaltic informó que busca 225 millones de euros en financiamiento provisional. La propuesta de recapitalización contempla además hasta 225 millones de euros en nueva deuda y 100 millones de euros en capital. La empresa aclaró que estas medidas aún están sujetas a acuerdos con las partes involucradas, votaciones de los tenedores de bonos y otras aprobaciones.
