Boeing identificó una falla de software en el 737 MAX que, bajo determinadas circunstancias, podría provocar la pérdida del piloto automático y obligar a los pilotos a continuar el vuelo manualmente.
De acuerdo con The Wall Street Journal, el problema surgió a partir de una actualización del software de cabina y puede presentarse cuando la tripulación modifica la trayectoria de vuelo después de una aproximación frustrada. En ese escenario, algunas funciones del piloto automático podrían dejar de estar disponibles.

Aunque el caso puede resultar especialmente relevante durante una aproximación o un aterrizaje, la cuestión central es que la tripulación podría tener que asumir manualmente el control de la aeronave en una situación en la que normalmente utilizaría sistemas automatizados. Esto puede incrementar la carga de trabajo de los pilotos, particularmente cuando también enfrentan condiciones meteorológicas adversas u otras circunstancias operacionales.
Boeing ya trabaja en un procedimiento para las tripulaciones y en una actualización de software para corregir el problema. La FAA también investiga el caso y su análisis podría tener implicaciones para la aprobación de un nuevo modelo de la familia 737 MAX.

Boeing ya notificó a los operadores sobre el problema y está trabajando en una solución mediante una actualización de software. Mientras esta corrección se implementa, las tripulaciones deberán seguir los procedimientos establecidos por el fabricante en caso de que el sistema deje de funcionar.
El problema está siendo revisado por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), que evalúa el alcance de la falla y las medidas que podrían ser necesarias para garantizar que los aviones puedan continuar operando de manera segura.
La preocupación principal está relacionada con el aumento de la carga de trabajo para los pilotos. Si el piloto automático deja de estar disponible de manera inesperada, la tripulación debe mantener manualmente la trayectoria, altitud y velocidad de la aeronave, además de continuar gestionando las comunicaciones, navegación y demás tareas propias del vuelo.

El caso se suma al escrutinio que han recibido los sistemas de software y automatización del 737 MAX desde su entrada en servicio. Sin embargo, esta falla es distinta del MCAS involucrado en los accidentes de Lion Air 610 y Ethiopian Airlines 302.
Boeing continúa trabajando con los operadores y las autoridades para implementar la corrección correspondiente, mientras la FAA determina si serán necesarias medidas adicionales para los aviones que ya se encuentran en servicio.
