United Airlines habría planteado a Delta Air Lines la posibilidad de unir ambas compañías durante 2025, en una operación que habría creado una de las aerolíneas más grandes y poderosas del mundo.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal, Scott Kirby, director ejecutivo de United Airlines, contactó directamente a Ed Bastian, CEO de Delta Air Lines, para presentarle la propuesta. La iniciativa fue evaluada de manera preliminar por la dirección de Delta, pero las conversaciones no avanzaron hacia una negociación formal.
Como parte del proceso, Delta habría realizado una revisión inicial para determinar los posibles beneficios comerciales y financieros de la operación. Sin embargo, la propuesta terminó siendo descartada ante la complejidad de integrar las redes, programas de lealtad, centros de conexión y estructuras operativas de ambas compañías.

Una combinación entre United y Delta habría reunido a las dos aerolíneas estadounidenses con mayor valor de mercado. Según el reporte, Delta estaba valorada en aproximadamente $56,000 millones de dólares, mientras que United alcanzaba cerca de $38,000 millones. Además, ambas compañías concentraron en conjunto más del 90% de las ganancias generadas por la industria aérea estadounidense durante el año anterior.
El acercamiento con Delta habría ocurrido antes de que Kirby intentara explorar una operación similar con American Airlines. En abril de 2026, el ejecutivo confirmó públicamente que había contactado a la aerolínea con sede en Fort Worth para analizar una posible combinación, aunque American rechazó participar en las conversaciones.
Kirby sostuvo entonces que una aerolínea estadounidense de mayor tamaño podría competir de manera más efectiva frente a los operadores internacionales, ampliar su red, generar empleos y fortalecer la industria aeronáutica del país. American Airlines, por su parte, consideró que una fusión de esa magnitud sería negativa para la competencia y para los consumidores.
Cualquier acuerdo entre United y Delta habría enfrentado importantes obstáculos regulatorios debido al tamaño y alcance de ambas aerolíneas. Las autoridades estadounidenses tendrían que evaluar su impacto sobre las tarifas, la competencia, las rutas y la disponibilidad de servicios en diferentes mercados.

El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, ha señalado que podría existir espacio para nuevas fusiones dentro de la industria aérea, aunque aclaró que cada propuesta sería analizada individualmente y que las compañías involucradas podrían verse obligadas a desprenderse de algunos activos.
El antecedente más reciente ocurrió en 2024, cuando un juez federal bloqueó la compra de Spirit Airlines por parte de JetBlue Airways al considerar que la operación podría perjudicar la competencia. La decisión llevó a ambas compañías a cancelar definitivamente el acuerdo.
Por ahora, la posible unión entre United Airlines y Delta Air Lines quedó únicamente como una propuesta preliminar. No obstante, el acercamiento muestra el interés de United por explorar operaciones de gran escala que fortalezcan su posición dentro del mercado estadounidense y amplíen su presencia internacional.
