Pilotos de JT610 revisaron manual mientras 737 MAX caía

De acuerdo con información publicada por Reuters, los pilotos del 737 MAX de Lion Air accidentado cuando cubrían el vuelo JT610 el pasado 29 de octubre, revisaron un manual del avión para entender por qué el avión presentaba problemas de control que finalmente causaron que se estrellara contra el mar, matando a los 189 ocupantes. La información fue divulgada por tres personas con acceso y conocimiento a la grabadora de voz en cabina (CVR).

Los investigadores que están examinando el siniestro de Indonesia quieren saber cómo una computadora ordenó descender al avión en respuesta a datos de un sensor defectuoso y si los pilotos estaban lo suficientemente bien entrenados para responder de forma apropiada a la emergencia.

En aquel vuelo a finales de octubre, el capitán era el piloto volando y el primer oficial se hacía cargo de las comunicaciones con servicios de control de tránsito aéreo (CTA) cuando dos minutos después del despegue de Yakarta, notificaron «problemas de controles de vuelo» a CTA e informaron que pretendían mantener una altitud de 5,000 pies.

El primer oficial no especificó más detalles, pero según fuentes de Reuters con acceso a la investigación, se mencionaron problemas con la indicación de velocidad. Una segunda fuente dijo que el indicador de velocidad del capitán tenía discrepancias, mientras que el del primer oficial no.

Mientras tanto, el capitán solicitó al primer oficial que revisara el Quick Reference Handbook (QRH), un manual de consulta rápida que contiene listas de comprobación para situaciones anormales y de emergencia.

Durante los próximos nueve minutos, el avión alertó a los pilotos sobre un desplome, lo que causó que la aeronave bajara la nariz en respuesta. Un desplome es la separación del flujo de aire de la superficie del ala, disminuyendo la capacidad para generar levantamiento y continuar el vuelo.

Según los involucrados en la investigación, el capitán «luchó» por mantener el ascenso, pero el 737 MAX tenía información de que se encontraba un desplome, por lo que mantuvo el estabilizador horizontal ajustado para bajar la nariz del avión.

«Parece ser que no sabían que el compensador se estaba moviendo hacia abajo. Solo pensaron que se trataba de velocidad y altitud. Es lo único que mencionaron» dijo una de las fuentes consultadas.

Boeing asegura que existe un procedimiento documentado para manejar la situación. Una tripulación diferente del mismo avión tuvo un problema similar la tarde anterior, pero lo solucionó tras completar tres procesos de comprobaciones, aunque no pasaron esta información a los pilotos implicados en la tragedia, según el reporte preliminar de los investigadores publicado en noviembre.

Los pilotos del JT610 se mantuvieron en calma por la mayor parte de los 11 minutos de vuelo antes del accidente, según las fuentes. Poco antes del final, el capitán cedió los controles al primer oficial mientras revisaba el manual en busca de una solución.

Aproximadamente un minuto antes de que el avión desapareciera del radar, el capitán solicitó a CTA retirar a los otros aviones que se encontraban cerca de su altitud y pidió mantener una altitud de 5,000 pies, solicitud que fue aprobada.

El capitán de 31 años de edad intentó en vano encontrar una solución en el manual, mientras que según las fuentes, el primer oficial de 41 años no pudo controlar el avión.

La grabadora de datos de vuelo muestra que los últimos inputs de la columna de mando del primer oficial fueron más débiles que los hechos antes por el capitán.

Al final, las fuentes dijeron a Reuters que el capitán, de 31 años y nacido en India, estaba tranquilo, mientras que su segundo, un indonesio de 41 años, dijo “Allahu Akbar” (“Alá es grande”), una expresión árabe que puede indicar emoción, sorpresa, alabanza o angustia. El avión cayó entonces al agua.

Boeing rechazó dar comentarios al respecto debido a que la investigación sigue su curso.