Rolls-Royce y el Gobierno del Reino Unido anunciaron un programa conjunto de investigación y desarrollo tecnológico con una inversión prevista de 2,500 millones de libras esterlinas durante 10 años. El proyecto estará enfocado en desarrollar tecnologías para motores de turbina de gas destinados a la aviación comercial y militar, con el objetivo de fortalecer la industria aeroespacial británica.
Uno de los principales objetivos será desarrollar motores más eficientes y con menores emisiones para la próxima generación de aviones comerciales de pasillo único. Rolls-Royce busca posicionarse como proveedor de motores para este segmento, cuya nueva generación de aeronaves podría entrar en servicio comercial entre mediados y finales de la década de 2030. El programa contempla también la construcción de un demostrador tecnológico de motor.
La iniciativa podría representar una contribución de hasta 120 mil millones de libras a la economía británica durante la vida del programa, además de generar decenas de miles de empleos especializados en la industria y su cadena de suministro. En una primera etapa, su implementación respaldaría aproximadamente 3,300 puestos de trabajo en Rolls-Royce y empresas proveedoras para finales de 2029, sujeto a la formalización del acuerdo definitivo.

El proyecto también contempla ampliar las capacidades de fabricación avanzada, investigación y pruebas en el Reino Unido. Entre los componentes que podrían producirse se encuentran álabes de turbina de alta presión y álabes de ventilador fabricados con materiales compuestos. Rolls-Royce señaló que, si sus tecnologías son seleccionadas por los fabricantes de aeronaves, buscará establecer nuevas instalaciones para el ensamblaje y las pruebas de los motores, además de ampliar su capacidad industrial.
