Ryanair informó que revisó su programación de vuelos en Bruselas para 2026, lo que implicará una reducción de 1.1 millones de asientos en el aeropuerto de Charleroi durante ese año, así como un recorte adicional del mismo volumen en 2027. La decisión se da tras el anuncio del Ayuntamiento de Charleroi de aplicar un impuesto de 3 euros por pasajero a partir de abril de 2026, así como el plan del gobierno belga de incrementar gradualmente los impuestos a los pasajeros aéreos.
De acuerdo con la aerolínea, el impuesto nacional pasará de 2 euros por pasajero en enero de 2025 a 10 euros en enero de 2027, lo que representará un aumento de cinco veces en un periodo de dos años. Ryanair señaló que este ajuste fiscal tendrá un impacto en la competitividad del mercado aéreo belga frente a otros países europeos que han reducido o eliminado impuestos a la aviación.
La compañía indicó que en 2025 transportó 11.6 millones de pasajeros hacia y desde Bélgica, cifra que podría reducirse a 10.6 millones en 2026 si se mantiene el nuevo impuesto local en Charleroi, y a 9.6 millones en 2027 en caso de que no se modifiquen los impuestos nacionales anunciados. Según la aerolínea, los ajustes afectarían tanto a Charleroi como al aeropuerto de Bruselas-Zaventem.

Ryanair agregó que la reducción de capacidad forma parte de su estrategia de asignación de flota hacia mercados con menores costos operativos y fiscales, y que continuará evaluando su presencia en Bélgica conforme se definan las políticas impositivas que entrarán en vigor en los próximos años.




