El pasado sábado 22 de febrero, las autoridades israelíes se negaron a desembarcar pasajeros del vuelo KE-957 de la aerolínea surcoreana Korean Air, en el aeropuerto Ben-Gurion, al sureste de Tel-Aviv por temor al contagio de algunos pasajeros por coronavirus.
Unos 130 surcoreanos procedentes de Seoul Incheonel aterrizarón el sábado alrededor de las 19:00 (GMT+2) en el aeropuerto Ben-Gurion. A doce israelíes se les permitió desembarcar del avión y ser transportados a sus casas en una ambulancia de Magen David Adom. El avión con los 130 pasajeros coreanos restantes fue enviado de regreso a Seúl.
El sábado por la noche, Israel anunció una prohibición de entrada para surcoreanos y japoneses en medio del brote de coronavirus
El sitio web del Ministerio de Salud de Israel publicó brevemente que Israel cerraría totalmente sus fronteras a los extranjeros, sin embargo, minutos más tarde, eliminó el mensaje.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur presentó una queja formal a Israel el domingo por la mañana, diciendo que «exigen que tal incidente no vuelva a ocurrir».
El ministro de Relaciones Exteriores, Israel Katz, dijo que su ministerio «está tomando las medidas necesarias para garantizar la salud del público al tiempo que mantiene las importantes relaciones con los países asiáticos. Continuaremos actuando en coordinación con las autoridades pertinentes en Israel».
