La nueva administración de Estados Unidos mantendrá las restricciones de entrada al país

El gobierno del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, no tiene la intención de levantar de inmediato la prohibición de entrada a los viajeros que llegan al país de ciertas naciones afectadas por el coronavirus.

En una declaración en Twitter el pasado 18 de enero, la portavoz de prensa presidencial entrante, Jen Psaki, señaló que la nueva administración, la cual asumirá el cargo el próximo 20 de enero, no llevará a cabo el plan de la actual administración para relajar la orden de entrada al país para los países de alto riesgo, planeada para ser efectiva el 26 de enero.

«Con el empeoramiento de la pandemia y el surgimiento de variantes más contagiosas en todo el mundo, este no es el momento de levantar las restricciones a los viajes internacionales», compartió Jen Psaki en Twitter.

“Siguiendo el consejo de nuestro equipo médico, la administración no tiene la intención de levantar estas restricciones el 26 de enero. De hecho, planeamos fortalecer las medidas de salud pública en torno a los viajes internacionales para mitigar aún más la propagación de COVID-19″, agregó Psaki.

La nueva portavoz presidencial no detalló cuáles serían esas medidas de salud pública más estrictas.

Recordemos que el pasado 18 de enero, el gobierno de Donald Trump había anunciado que levantaría la prohibición de entrada para los extranjeros y residentes no permanentes de Europa y Brasil, manteniendo las restricciones a los pasajeros provenientes de China e Irán.

La prohibición de entrada para los ciudadanos europeos que no son residentes permanentes de en Estados Unidos ha estado vigente desde mediados de marzo de 2020, y se ha impedido que los pasajeros provenientes de Brasil lleguen al territorio americano desde mayo del año pasado. Por su parte, a los ciudadanos chinos e iraníes se les ha bloqueado la entrada al país desde enero y febrero, respectivamente.

Las restricciones de viaje y la pandemia han reducido el tráfico aéreo internacional de pasajeros a una fracción de lo que había sido en meses anteriores. Durante el transcurso de 2020, algunas aerolíneas anunciaron la reducción en su capacidad internacional a tan solo un 10% de lo que había sido en 2019. Se espera que esa caída en la demanda continúe en el primer trimestre de 2021.

El gobierno de Estados Unidos impuso la semana pasada una nueva regla que requerirá que los viajeros aéreos internacionales entrantes proporcionen un resultado negativo de la prueba de coronavirus que tenga al menos de 72 horas antes de ingresar al país. Las aerolíneas deben ser responsables de garantizar que cada pasajero tenga una prueba en papel o electrónica del resultado negativo antes de abordar el avión con destino a Estados Unidos.

Durante meses, las aerolíneas han pedido un requisito de prueba que proteja mejor a las tripulaciones y otros pasajeros, al menos hasta que haya una vacuna disponible y sea aplicada a una amplia franja de la población.

El grupo comercial de aerolíneas estadounidenses, Airlines for America, el cual representa a la mayoría de las principales aerolíneas de pasajeros en Estados Unidos, dijo en ese momento que apreciaba la recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de implementar un programa de pruebas previas a la salida y pidió al gobierno a cambio relajar otros requisitos de entrada.

La prohibición de entrada a los viajes ha cortado la mayor parte de la actividad turística extranjera en la unión americana, incluso de países como Alemania, Francia, China, Brasil y el Reino Unido quienes se ubican entre las principales nacionalidades de viajeros extranjeros en los Estados Unidos. En 2019, solo estos cinco países representaron más de 14 millones de visitantes, según la Oficina Nacional de Viajes y Turismo del gobierno estadounidense.