IATA anuncia los resultados en seguridad aérea operacional en 2018

Según los resultados anunciados por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) sobre seguridad aérea operacional, la industria de aerolíneas continúa mejorando en el largo plazo, pese al incremento de accidentes en comparación con 2017.

  • La tasa total de accidentes graves (medida en número de accidentes graves por millón de vuelos) se situó en el 1,35 —un accidente por cada 740.000 vuelos—, una mejora respecto al 1,79 de los últimos cinco años (2013-2017). No obstante, el sector empeora respecto al desempeño récord del 1,11 registrado en 2017.
  • La tasa de accidentes de reactores (medida en pérdidas de casco por millón de vuelos) fue del 0,19 (equivalente a un accidente grave por cada 5,4 millones de vuelos). El dato de 2018 mejora respecto al 0,29 del periodo 2013-2017, pero muestra un incremento de los accidentes frente al 0,12 en 2017.
  • Los accidentes mortales se elevan a 11 y 523 víctimas mortales (pasajeros y tripulaciones). El dato contrasta con los 8,8 accidentes mortales y 234 víctimas mortales en el periodo 2013-2017. En 2017, la industria registró un desempeño récord en seguridad operacional: 6 accidentes mortales y 19 víctimas mortales. Un accidente en 2017 ocasionó la muerte de 35 personas en tierra.

“El año pasado, 4.300 millones de pasajeros volaron seguros en 46,1 millones de vuelos. A pesar del retroceso en seguridad aérea en 2018, volar sigue siendo seguro y las cifras muestran que la industria de aerolíneas sigue mejorando en esta materia. Por ejemplo, si la seguridad en 2018 se hubiera mantenido en niveles de 2013, se habrían registrado 109 accidentes en lugar de 62 y 18 accidentes mortales en lugar de 11”, declaró Alexandre de Juniac, consejero delegado de la IATA. «Según los datos, de media, un pasajero tendría que volar cada día durante 241 años antes de sufrir un accidente con al menos una víctima mortal a bordo».