La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, ha emitido una nueva directiva de aeronavegabilidad donde se requerirá la inspección en algunos motores turbofan Pratt & Whitney PW1100 Y PW1400.
Esta nueva directiva surge después de una falla de motor de un Airbus A321, la cual fue atendida en 2020, y el fabricante menciono que estaban observando un desgaste prematuro en los motores y se observaban restos de polvo metálico en este modelo de motores, los cuales fueron producidos entre 2015 y 2021.

Dentro de la nueva directiva, se buscará revisar los discos de los compresores de la primera y segunda etapa de alta presión del motor, por medio de ultrasonido, afectando alrededor de 20 motores dentro de Estados Unidos. Por lo que se espera, estos motores puedan ser inspeccionados dentro de 30 días a partir del 22 de agosto de 2023.
Hasta el momento no se sabe cuantos motores serán afectados a nivel mundial. Sin embargo, el fabricante ya ha programado la inspección para motores a partir de septiembre.
