Por Raúl Valencia
El vacío post-arribo que los estándares de equipaje aún no resuelven
En los últimos años, la gestión del equipaje ha sido uno de los focos más persistentes de mejora en la industria aérea. Aunque los indicadores operativos de mal manejo continúan mejorando, persiste una brecha entre las capacidades técnicas de rastreo y la visibilidad que estas ofrecen realmente al pasajero y al ecosistema de operaciones.
La siguiente etapa de la evolución del manejo de equipaje pasa por consolidar estándares que no solo midan internamente, sino que también permitan una visibilidad real del proceso para todos los involucrados, particularmente para los pasajeros.
IATA Resolution 753: la columna vertebral del seguimiento moderno
Desde su adopción en 2018, la IATA Resolution 753 ha sido el principal estándar global para el rastreo de equipaje. Esta resolución exige que las aerolíneas implementen seguimiento de cada pieza de equipaje en cuatro puntos clave: en el momento de su aceptación en check-in, durante la carga al avión, en las transferencias intermedias y finalmente en la entrega al pasajero en destino.
Hasta 2024, 44% de las aerolíneas ha completado la implementación de Resolution 753 y otro 41% está en proceso, mostrando un avance significativo aunque no uniforme por región. Por ejemplo, mientras que 88 % de aerolíneas en China y Norte de Asia están plenamente implementadas, solo 60% lo están en América y 27 % en África.
Del lado de los aeropuertos, aproximadamente 75% de ellos ya cuenta con la capacidad técnica para cumplir con los requisitos de seguimiento de equipaje de la resolución.
Este estándar obliga a que la industria comparta datos de seguimiento entre aerolíneas, aeropuertos y sus operadores de asistencia en tierra, fomentando una base de información común que, en teoría, permitiría una mayor visibilidad de cada equipaje.
Tecnologías de rastreo en uso y retos de adopción
Aunque Resolution 753 define el qué debe rastrearse, el cómo depende de tecnologías y de la infraestructura instalada. La mayoría de aeropuertos usa tecnologías de escaneo óptico de código de barras para capturar el estado de la maleta en cada punto, pero hay una adopción progresiva de métodos más avanzados como RFID, que ofrece mayor precisión y automatización.
Según datos de SITA, solo 27% de aeropuertos ya emplea RFID, aunque en mega aeropuertos esta cifra sube a 54%.
A nivel global, el uso de sistemas como SITA WorldTracer® se ha convertido en un estándar de facto para consolidar información entre más de 500 aerolíneas y alrededor de 2,800 aeropuertos, proporcionando rastreo integral y herramientas de recuperación automatizada. Sin embargo, la industria todavía no ha explotado completamente el potencial de esta plataforma para compartir datos en tiempo real y generar notificaciones proactivas tanto para operadores como para pasajeros.

Mejoras operativas vs. visibilidad perceptible
En cifras globales, la tasa de equipaje mal manejado ha mostrado una mejora sostenida: en 2024 se registraron 6.3 maletas mal manejadas por cada 1,000 pasajeros, comparado con 6.9 en 2023 y una reducción del 67% desde 2007, a pesar de un crecimiento continuo del tráfico aéreo.
La eficiencia es indudable: más del 66% de los casos de equipaje mal manejado se resuelven y cierran dentro de 48 horas utilizando sistemas como WorldTracer®; cifras que subrayan la capacidad de la industria para reunir rápidamente a los pasajeros con sus pertenencias.
Sin embargo, la mejora operativa no siempre se refleja en una visibilidad clara para el pasajero ni en una experiencia integrada, ya que la información de rastreo no fluye de forma automatizada ni accesible hacia los sistemas de atención, aplicaciones móviles o notificaciones en tiempo real.
Evolución de estándares: hacia datos de mayor calidad
La industria no se ha detenido en Resolution 753. En 2025 se aprobó un nuevo estándar denominado Modern Baggage Messaging (MBM), diseñado para mejorar la calidad y consistencia de los datos de seguimiento de equipaje mediante el uso de mensajería avanzada basada en tecnologías modernas. Este estándar pretende reducir la dependencia de protocolos heredados y mejorar la efectividad de los mensajes de seguimiento, con la expectativa de reducir aún más las tasas de mal manejo.
La transición hacia estos nuevos protocolos de datos representa no solo una mejora técnica, sino una inversión estratégica en cómo la cadena de valor de equipaje se comunica y coordina, tanto interna como externamente.

Integración y visibilidad real: ¿el siguiente hito?
La industria ha avanzado en rastreo y gestión, pero la siguiente frontera es hacer que la visibilidad deje de ser exclusivamente interna. Esto implica:
- Compartir datos de seguimiento en tiempo real con aplicaciones de aerolíneas y herramientas de usuario final
- Estandarizar la comunicación entre socios interlínea para maximizar efectividad
- Implementar capas de integración donde los sistemas de rastreo y las plataformas de atención al pasajero funcionen de forma coordinada
La diferencia entre un equipaje rastreado y un equipaje que realmente se puede seguir con confianza puede influir en indicadores estratégicos como confianza del pasajero, reducción de reclamos y reputación de marca.
El sector aéreo ya posee marcos robustos y tecnologías maduras para rastrear equipaje a lo largo de todo su ciclo de vida. Sin embargo, la brecha entre las capacidades técnicas de estos sistemas y la visibilidad que ofrecen a los actores clave —especialmente a aerolíneas, aeropuertos y pasajeros— sigue siendo un desafío estratégico.
Más que cumplir con estándares operativos, la próxima etapa del manejo de equipaje en la industria implicará transformar esos datos en información accionable y visible, cerrando el ciclo de visibilidad y posicionando al equipaje no solo como un proceso logístico, sino como un indicador crítico de la experiencia global.
Fuentes:




