El pasado 11 de septiembre, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) completó el vuelo de prueba para la recertificación del Boeing 737 MAX, por lo que la instancia aeronáutica iniciará un proceso de evaluación sobre los datos recopilados en este vuelo que se realizó sobre Vancouver, Canadá.
La agencia europea realizó un vuelo de prueba de más de nueva horas sobre la ciudad canadiense de Vancouver y zonas aledañas a bordo de un Boeing 737 MAX 7 (N7201S). Esta aeronave ha sido utilizada para el proceso de recertificación del aparato.
Se espera que para finales del mes de septiembre, la EASA emita su postura en relación a los datos obtenidos en estos vuelos. Por su parte la Administración Federal de Aviación (FAA) en base a lo recopilado en los vuelos de prueba, ha iniciado un proceso para la determinación de los requisitos de capacitación para la puesta en operación del MAX.

El respaldo y aprobación por parte de la Agencia Europea de Seguridad Aérea, es considerada clave para retomar la confianza de los operadores. De acuerdo con el portal informativo, Bloomberg, los reguladores de los Emiratos Árabes Unidos, no realizarían vuelos de prueba si la FAA y EASA dan el visto bueno en cuanto a las actualizaciones de software del 737.
Por su parte, la fabricante de aviones norteamericana, Boeing, mencionó que la emergencia sanitaria causada por el virus Covid-19 y las restricciones de vuelo y cierre de fronteras, han retrasado el proceso de recertificación del MAX, sin embargo, tienen como objetivo regresar al servicio la aeronave para finales del 2020.
Al día de hoy se tienen más de 450 aeronaves estacionadas en las diversas sedes de Boeing en Estados Unidos, por lo que se espera que una vez que sea autorizada la operación de la aeronave por parte de las diferentes instancias aeronáuticas, la compañía aérea entregará más de la mitad de estas aeronaves en los primeros 12 meses desde su recertificación.
