«Donan» material destinado para la construcción del NAIM para obra en Base de Santa Lucía

El pasado 28 de octubre se cumplieron exactamente dos años desde que la «consulta popular» para conocer si el pueblo mexicano estaba de acuerdo con la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM) dio como resultado la cancelación del marco proyecto aeroportuario que se llevaría a cabo en el extinto lago de Texcoco.

A dos años de la cancelación del proyecto, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), instancia encargada de construir el aeropuerto Felipe Ángeles de Santa Lucía en la Base Militar en el Estado de México, ha recibido como arte de «donaciones» el material de construcción que no fue utilizado en la obra en Texcoco.

De acuerdo con información de El Financiero, a través de diversas solicitudes de transparencia, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) como parte de un proceso de donación cedió a la Sedena material de construcción como tezontle, acero, maquinaria, material sanitario y hasta campamentos para la construcción del aeropuerto en la Base Militar.

«Mediante el Oficio No. GACM/DG/126/2019 del 16 de diciembre de 2019 se comunicó a la Sedena la autorización de donación de bienes muebles recibidos por GACM con motivo de la terminación anticipada de los contratos del NAICM en favor de la SEDENA a efecto de que puedan ser dirigidos en provecho de los trabajos a desarrollar para el proyecto regional del AIFA en los términos establecidos por el Plan Nacional de Desarrollo» se menciona en el documento de transparencia de la Sedena

De acuerdo con documentos oficiales, el grupo GACM «donó» a la Sedena entre el 2019 y 2020 cerca de dos millones 669 mil metros cuadrados de materiales pétreos (rocas), 27 millones 446 mil toneladas de acero, subestaciones eléctricas, 14 mil piezas de material hidráulico y sanitario y 10 campamentos.

Cierta parte del material movilizado entre la abandonada zona de construcción del NAIM en Texcoco y la Base Militar en Santa Lucía fue transportado por diversos grupos de transportistas por un costo cercano a los 653 millones de pesos, mientras que otra parte del material donado fue movilizado por el mismo Ejercito Mexicano sin ningún costo.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), señaló que los estudios de aeronavegabilidad, los cuales son realizados en colaboración con NavBlue, empresa subsidiaria de Airbus Industries, están al 45% para concluir el estudio.

De acuerdo con el mandatario mexicano, la obra aeroportuaria estará concluida en su primera etapa para el 21 de marzo del 2022, cuando estarán disponibles tres pistas de aterrizaje y el edificio terminal, el cual será capaz de movilizar a más de 20 millones pasajeros anuales, pero no será hasta 2069 cuando el aeropuerto opere a su máxima capacidad de pasajeros