El Departamento de Justicia de Estados Unidos respaldó la propuesta del Departamento de Transporte (DoT) para revocar la inmunidad antimonopolio que ampara el acuerdo de colaboración conjunta entre Grupo Aeroméxico y Delta Air Lines. Esta autorización, vigente desde 2016, permite que ambas aerolíneas coordinen la programación de vuelos, fijación de precios y capacidad en rutas entre ambos países, operando de manera similar a una sola empresa.

La autoridad estadounidense argumentó que la competencia es clave en la industria aérea, pues fomenta precios más bajos, mejor calidad y una mayor oferta de servicios para los pasajeros.
El acuerdo ha traído beneficios tanto para las aerolíneas como para los viajeros. En el caso de las compañías, ha generado mayores ingresos, menor riesgo al compartir costos y una red más amplia gracias a la infraestructura compartida. Para los pasajeros, se ha traducido en trayectos menos complicados, tarifas más competitivas y más opciones de destinos y frecuencias.
Sin embargo, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) advirtió que la posible disolución de esta inmunidad podría impactar la conectividad, la distribución de rutas y el empleo en el sector. Según el gremio, están en riesgo hasta 23 rutas transfronterizas, 1.8 millones de asientos anuales y la estabilidad de empleos directos e indirectos.




