Un avión Boeing 737 MAX 8 de Aeroméxico regresó al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles poco después de despegar, luego de que la tripulación detectara que un panel del techo de la cabina se había desprendido parcialmente durante la fase de ascenso.
El vuelo AM649, con destino a la Ciudad de México, informó la situación a control de tráfico aéreo tras confirmar que la aeronave permanecía completamente controlable y que no se registraron personas lesionadas. Como medida preventiva, los pilotos solicitaron el retorno al aeropuerto de origen.
Durante el procedimiento, control aéreo proporcionó vectores y tiempo de espera mientras la tripulación completaba las listas de verificación correspondientes. De acuerdo con reportes, debido a que el avión había consumido una cantidad limitada de combustible, se notificó que sería necesario realizar un aterrizaje con peso superior al normal, el cual fue autorizado en la pista 25R mediante una aproximación visual.

Se reportó que la aeronave aterrizó sin incidentes y rodó por sus propios medios hasta plataforma, donde fue retirada de servicio para una inspección técnica. Aproximadamente dos horas y media después, el mismo avión despegó nuevamente desde Los Ángeles rumbo a la Ciudad de México.




