La aerolínea bandera de Austria, Austrian Airlines, se encuentra reemplazando uno de sus vuelos por un servicio de tren, con el fin de cumplir con los criterios ambientales de su reciente rescate gubernamental.
La compañía ya no volará entre la ciudad capital de Viena y Salzburgo, sino que operará un servicio ferroviario. Como parte de su reciente paquete de ayuda gubernamental por €600 millones de euros (680 millones de dólares), se requiere que la aerolínea reduzca sus emisiones en un 50% para 2050 y que finalice los vuelos en los que hay una conexión de tren directo de «considerablemente menos de tres horas.»

A partir del 20 de julio, habrá hasta 31 servicios de trenes directos por día entre el Aeropuerto Internacional de Viena y la estación central de Salzburgo, frente a tres conexiones ferroviarias por día de la aerolínea.
«Se puede llegar al aeropuerto de Viena en tren desde Salzburgo en menos de tres horas y sin cambiar de tren. Esta es la razón por la cual nuestra oferta AIRail es una alternativa buena y más ecológica al vuelo», dijo el director de Austrian Airlines, Alexis von Hoensbroech en un comunicado.
«AIRail» es un servicio terrestre en asociación con el operador ferroviario nacional del país ÖOB.

Viena y Salzburgo se encuentran a 184 millas de distancia y un vuelo entre ellas toma solo 45 minutos. Pero cuando se tiene en cuenta el tiempo en cada aeropuerto, el tiempo total de viaje es a menudo sería más largo que el viaje en tren de 2 horas y 49 minutos.
Los pasajeros conservarán sus derechos de compensación, reembolsos y desvío de ruta. Si se pierde un tren o avión de conexión debido a retrasos, los clientes serán automáticamente reservados en una conexión de viaje alternativa, dijo la compañía.

La aerolínea agregó que el servicio ferroviario se probó en 2019 mientras que el aeropuerto de Salzburgo estuvo cerrado durante un mes por renovaciones de la pista y fue bien recibido.
La pandemia de coronavirus ha paralizado gran parte de la industria de las aerolíneas y ha dejado a varias aerolíneas buscando dinero de rescate del gobierno, sin embargo, la tendencia de alejarse de viajes aéreos innecesariamente cortos en la región estaba en marcha antes del brote, mismas que algunas compañías ya habían intentado explotar.

Recordemos que el año pasado, KLM se asoció con compañías ferroviarias holandesas y belgas para reemplazar un vuelo de Amsterdam a Bruselas por día con un servicio de tren, similar al acuerdo de Austrian Airlines con ÖOB. Por su parte en Alemania, Lufthansa tiene una colaboración con la red de trenes, Deutsche Bahn.
De acuerdo con el Consejo Internacional de Aeropuertos la aviación representa al menos el 2% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, y se esperaba que el movimiento de las aeronaves creciera al menos el 1,9% anual durante los próximos 20 años.
