El día de hoy, Grupo Aeroméxico informó que, las condiciones para la liberación inicial de fondos del Tramo 1 del DIP Financing por $100 millones de dólares de un total autorizado de $1,000 millones, han sido cumplidas, por lo que los recursos estarían disponibles permitiendo a la compañía solicitar su dispersión.

Los recursos fueron entregados el pasado 4 de septiembre al agente administrativo bajo el DIP Financing como parte del proceso de reestructura de la aerolínea bajo el Capitulo 11 de Ley de Bancarrotas de los Estados Unidos.
El fondeo del Desembolso Inicial es un paso importante en el proceso de reestructura financiera que la Compañía inició el 30 de junio del 2020.
“El fondeo del Desembolso Inicial es un paso importante en el proceso de reestructura de Aeroméxico que proporcionará liquidez para cumplir con nuestras obligaciones en el curso ordinario del negocio de manera oportuna y ordenada. Los desembolsos adicionales bajo el DIP Financing respaldarán nuestras operaciones en el curso ordinario durante el proceso de reestructura. Reconocemos y agradecemos el continuo apoyo de nuestro Consejo de Administración, así como a todos nuestros accionistas”, comentó Andrés Conesa, Director General de Aeroméxico.

En la fecha en que se emita la orden final de la Corte aprobando de manera definitiva el DIP Financing, lo cual se espera ocurra a finales de septiembre, y sujeto al cumplimiento de otras condiciones establecidas en el DIP Financing, la parte no dispuesta del Tramo 1 estará disponible en una sola disposición, y el monto del Tramo 2 estará disponible por una cantidad inicial de $175 millones de dólares y, sujeto al cumplimiento de diversas condiciones y objetivos adicionales establecidos en la documentación definitiva del DIP Financing, se podrán solicitar desembolsos subsecuentes por montos mínimos de $100 millones de dólares.
Aeroméxico agregó seguirá llevando a cabo el proceso voluntario de reestructura de sus pasivos financieros bajo el proceso de Capítulo 11, mientras continúa operando y ofreciendo servicios a sus clientes y contratando de sus proveedores los bienes y servicios requeridos para la operación, continuando aprovechando las ventajas del procedimiento de reorganización para fortalecer su situación financiera y liquidez, proteger y preservar la operación y activos, e implementar los ajustes necesarios para enfrentar el impacto derivado del COVID-19.
