Aerolíneas presionan a la Casa Blanca para no requerir pruebas de COVID-19 en vuelos nacionales

Los líderes de varias de las principales aerolíneas estadounidenses se reunieron en línea este viernes con funcionarios de la Casa Blanca para presionar en contra de exigir pruebas de coronavirus a los pasajeros en vuelos nacionales, argumentando que la medida socavaría la industria de por si ya frágil.

Fuentes de medios locales familiarizadas con el tema dijeron que hasta el momento la administración del presidente Joe Biden actualmente no planea imponer el requisito a los pasajeros en vuelos nacionales.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, pareció confirmarlo durante una conferencia de prensa el viernes, diciendo que «los informes de que existe la intención de implementar nuevos requisitos (de viaje), como las pruebas positivas para COVID-19, no son precisos».

Según las fuentes, los directores ejecutivos de American Airlines, United Airlines, Southwest, Alaska y JetBlue participaron en la reunión. La Casa Blanca se negó a comentar sobre el tema.

La reunión se organizó después de que el secretario de Transporte, Pete Buttigieg, y los funcionarios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dijeron que se estaba considerando tal requisito de prueba.

«Tuvimos una conversación muy positiva y constructiva centrada en nuestro compromiso compartido con las políticas basadas en la ciencia mientras trabajamos juntos para poner fin a la pandemia, restaurar los viajes aéreos y llevar a nuestra nación hacia la recuperación», comentó en un comunicado Nick Calio, director del grupo comercial Airlines for America.

Las aerolíneas se oponen firmemente a exigir pruebas de coronavirus antes de los vuelos nacionales, diciendo que devastaría aún más los viajes aéreos, que aún no han regresado ni a la mitad de su nivel previo a la pandemia. La preocupación se entra en que el costo adicional de una prueba disuada a las personas de viajar.

Las aerolíneas argumentan que no hay suficiente capacidad de pruebas para evaluar a todos los pasajeros. Más de 1 millón de personas pasaron por puntos de control en los aeropuertos de Estados Unidos el pasado jueves 10 de febrero, según cifras de la Administración de Seguridad del Transporte.

Los transportistas americanos agregan que el exigir a las personas que se sometan a una prueba de coronavirus antes de los vuelos haría que más personas opten por viajar vía terrestres, simplemente cambiando el riesgo de propagar el virus de los aviones a los automóviles.

Por su parte los sindicatos de aerolíneas se han sumado al impulso en contra de las pruebas de COVID-19 a pasajeros nacionales. 

El día de hoy, el sindicato de pilotos de Southwest Airlines dijo que un mandato de prueba «diezmaría la demanda de viajes aéreos nacionales, pondría en riesgo los trabajos de aviación y crearía graves consecuencias no deseadas».