De acuerdo con las estadísticas de septiembre publicadas el pasado miércoles 4 de noviembre por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la mejora de la demanda de transporte de carga aérea está compensando la disminución del tráfico de pasajeros de las aerolíneas.
El economista en jefe del grupo, Brian Pearce, advirtió que en regiones como Europa, donde está aumentando una segunda ola de infecciones por COVID-19, se han visto condiciones comerciales más desafiantes a lo largo del mes de octubre y principios de noviembre.

Durante septiembre, la demanda mundial de carga aérea medida en toneladas-kilómetros estuvo un 8% por debajo de los niveles registrados en septiembre de 2019, lo que representa una tendencia positiva en comparación con los ingresos por pasajeros-kilómetros que registraron una disminución de casi el 73%.
Según Pearce, los factores de carga han aumentado alrededor del 10%, especialmente con la retirada de muchos servicios de pasajeros de larga distancia que utilizan aviones de fuselaje ancho que normalmente transportan algo de carga. Las cifras de la IATA mostraron variaciones geográficas significativas con las rutas de carga aérea del Pacífico Norte que ahora experimentan poco impacto adverso de la crisis de COVID-19, mientras que los enlaces entre Europa y Asia a través del Atlántico Norte experimentan afectaciones.

En el mismo mes se registraron variaciones similares en el tráfico de pasajeros con la demanda en Europa aun estancada.
«La segunda ola de COVID-19 está golpeando fuerte. La situación se deterioró dramáticamente y es una situación muy diferente en Asia, donde el virus ahora está en gran parte bajo control», sostuvo Pearce a medios internacionales.
La IATA reiteró su caso de que la demanda subyacente de viajar todavía está presente entre los consumidores, quienes continúan desalentados de reservar vuelos por los requisitos de cuarentena que consideran muy disruptivos e inconsistentes.
“América Latina ha demostrado recientemente que al permitir la entrada con pruebas en lugar de tener cuarentenas puede impulsar los viajes”, agregó el analista en jefe de la IATA.

Por su parte, Alexandre de Juniac, director general de IATA, espera que la OACI emita el próximo 10 de noviembre nuevas recomendaciones sobre los protocolos de prueba por COVID-19 para pasajeros, en donde se acuerde un enfoque común para un régimen de pruebas que haría que los servicios de las aerolíneas fueran más viables para los viajeros.
Mientras tanto, la IATA reconoció que la mayoría de las aerolíneas todavía están gastando dinero en efectivo a un ritmo insostenible, aunque se espera que la cifra de $50,000 millones de dólares informada para sus miembros en el segundo trimestre de 2020 sea algo menor para el tercer trimestre.
“Por lo tanto, contar con el apoyo de los gobiernos se está volviendo crítico, incluso pasando de ser una cuestión de supervivencia para las aerolíneas a hacer económicamente viable reiniciar rutas y redes”, concluyó de Juniac.
El 24 de noviembre, durante su reunión general anual, IATA publicará sus últimas perspectivas para el sector del transporte aéreo de 2021.
