La Administración Federal de Aviación (FAA) ha sugerido cuatro cambios de diseño clave para el a Boeing 737 MAX con el fin de abordar los problemas de seguridad que llevaron a su puesta en tierra durante casi 17 meses.
El organismo regulador dijo el 3 de agosto que está proponiendo una nueva Directiva de Aeronavegabilidad (AD) que permitirá que la aeronave vuelva una vez más al servicio regular. La AD incluye propuestas que mejorarán la seguridad del avión, así como la capacidad de la tripulación de vuelo para hacer frente a posibles problemas.

Aunque la FAA completó tres días de pruebas de vuelo el pasado 1 de julio, todavía no hay indicios de cuándo será la fecha en la que el avión pueda regresar a operar. Los vuelos de recertificación de la aeronave fueron un hito importante en todo el proceso, sin embargo, todavía se tienen que completar más etapas antes de concluir todo el proceso.
«Esta propuesta de AD requeriría instalar un nuevo software de control de vuelo, revisar el manual de vuelo del avión existente para incorporar procedimientos nuevos y revisados de la tripulación de vuelo, instalar un nuevo software del sistema de visualización y cambiar las instalaciones de enrutamiento del cable de compensación del estabilizador horizontal», escribió la FAA El 3 de agosto.

El nuevo software de control de vuelo está destinado a evitar la activación errónea del sistema de aumento de las características de maniobra (MCAS) de la aeronave, que se determinó como causa principal de los dos accidentes, en octubre de 2018 y marzo de 2019.
Además, las revisiones de los manuales de vuelo y las alertas a los pilotos están concebidas para garantizar que la tripulación pueda reconocer y responder correctamente a una falla potencial del sensor de ángulo de ataque, el cual es una pieza clave del equipo para el sistema MCAS.

El punto de diseño final, que cambia la ruta del cable de compensación, «está destinado a restablecer el cumplimiento de los últimos estándares de seguridad de separación de cables de la FAA», señala la propia autoridad.
La agencia ahora ha abierto un período de 45 días durante el cual invita a comentar sobre la AD propuesta.
Además de estos cuatro cambios, la FAA incluye un requisito de que los operadores realicen una prueba del sistema de sensor de ángulo de ataque, así como un vuelo de preparación operacional antes de devolver cada avión al servicio.

La FAA estima que este anuncio afectará a 73 aeronaves registradas en los Estados Unidos con un costo para los operadores de un total de $1 millón de dólares en total (excluyendo el costo del vuelo de preparación operacional) aproximadamente. Además, la autoridad aeronáutica proyecta que la reparación más costosa sea el cableado del estabilizador. El fabricante americano Boeing debe hacer los cambios en los aviones que aún no habían entregado antes de la puesta a tierra.
Según los datos de las flotas de Cirium, los operadores estadounidenses más grandes del 737 MAX al día de hoy son American Airlines, United Airlines y Southwest Airlines.

De acuerdo con la FAA, el aviso de la reglamentación propuesta no incluye los requisitos propuestos para la capacitación de pilotos, que publicará más adelante.
«La capacitación de pilotos será evaluada por la Junta de Evaluación de Operaciones Conjuntas (JOEB) y la Junta de Normalización de Vuelo (FSB) de la FAA», indicó la agencia.
«La FAA tiene la intención de asegurar a la comunidad global que cuando se complete el trabajo, el 737 MAX estará seguro de operar y cumplirá con los estándares de certificación de la FAA», señaló la FAA en su revisión preliminar del regreso al servicio del Boeing 737 MAX, también publicado el 31 de julio.

«A través de un proceso exhaustivo, transparente e inclusivo, la FAA ha determinado preliminarmente que los cambios propuestos por Boeing al diseño 737 MAX, los procedimientos de la tripulación de vuelo y los procedimientos de mantenimiento mitigan efectivamente los problemas de seguridad relacionados con el avión que contribuyeron a los accidentes», agregó la autoridad aeronáutica.
Por su parte, Boeing declaró que continuan con los trabajos y esfuerzos para poner nuevamente en servicio al 737 MAX
«Continuamos haciendo un progreso constante hacia el retorno seguro al servicio, trabajando en estrecha colaboración con la FAA y otros reguladores globales. Si bien todavía tenemos mucho trabajo por delante, este es un hito importante en el proceso de certificación», indicó Boeing en un comunicado de prensa.
La semana pasada, Boeing dio a conocer a los inversores su intención de entregar la mayoría de sus 450 737 MAX almacenados dentro de un año posterior a reanudar las entregas del avión aún en tierra. El fabricante acumuló esos aviones porque continuó fabricando la aeronave durante la mayor parte de 2019 a pesar de no poder entregar los aviones debido a la puesta en tierra en todo el mundo.
