La empresa conjunta de motores entre General Electric de Estados Unidos y Safran Aircraft Engines, CFM International, ha llegado a un acuerdo para recibir el pago por parte de Boeing por todas las unidades de potencia Leap-1B que serán entregadas en 2020.
Aunque los detalles del acuerdo siguen siendo «confidenciales», el presidente ejecutivo de Safran, Philippe Petitcolin, dijo a los analistas en una conferencia de resultados el 27 de febrero, que éste acuerdo cubre toda la producción del Leap-1B para este año.

«Todos los motores que se producirán en 2020 estarán completamente cubiertos», comentó el presidente ejecutivo de Safran. El acuerdo que cubre el costo neto, también incluye la provisión de los motores construidos el año pasado, con pagos vigentes hasta 2021, cuando «estén completos».
Safran se ha visto afectada por la puesta a tierra del 737 MAX y la consiguiente suspensión de la producción que comenzó en enero de 2020.
CFM anticipa construir 10 Leap-1B, el motor diseñado exclusivamente para el MAX, por semana en 2020, aunque sigue listo para aumentar la producción si es necesario, comentó Petitcolin. Boeing ha indicado que las entregas de la aeronave deberían reanudarse a mediados 2020.
La producción total de Leap este año será de alrededor de 1,400 motores, incluido el Leap-1A para la familia Airbus A320neo. Sin embargo, esa cifra ya considera el ajuste en la reducción en el pronóstico anterior de 2,000 unidades.
Petitcolin dijo que la tasa de 10 por semana es el nivel mínimo requerido para mantener un costo «industrial» para el programa, en lugar de un «tipo de costo prototipo».

Cualquier aumento en la producción se acordaría con la cadena de suministro de CFM, que ya está bajo presión para cumplir con futuros aumentos en apoyo del programa A320neo; Airbus tiene la intención de llevar la producción del cuerpo angosto a 63 aviones por mes en 2021, lo que podría aumentar a 67 en 2023.
