Qantas comenzará a retirar sus Airbus A380 a partir de 2028, cuatro años antes de lo previsto originalmente, cuando el plan contemplaba iniciar el proceso en 2032.
La decisión responde principalmente al aumento de los costos de mantenimiento y a las dificultades para conseguir piezas de repuesto para un avión cuya producción terminó en 2021. Estos factores han hecho que mantener los A380 durante más tiempo resulte cada vez más complejo y costoso para la compañía.

El retiro será acompañado por la llegada de aeronaves de nueva generación, entre ellas los Airbus A350-1000ULR destinados al Project Sunrise y nuevos Boeing 787.
Los A350-1000ULR permitirán a Qantas operar algunas de las rutas comerciales más largas del mundo, incluyendo vuelos directos entre Australia y destinos como Londres y Nueva York. Estas aeronaves ofrecerán una mayor eficiencia frente a los A380 y permitirán a la compañía mantener operaciones de larga distancia sin depender de un avión de cuatro motores.
Por su parte, los Boeing 787-9 continuarán desempeñando un papel importante dentro de la flota internacional de Qantas, ofreciendo mayor flexibilidad para operar rutas con diferentes niveles de demanda.
Con este cambio, Qantas acelera la renovación de su flota internacional y se suma a la tendencia de las aerolíneas que están reduciendo el uso del A380 debido a sus elevados costos operativos frente a aviones más modernos y eficientes.
