Un Cessna 150 colisionó con un Bell 407 de la Policía Estatal de Pensilvania durante operaciones en el Aeropuerto de Carlisle (N94), dejando como saldo la muerte del piloto del avión y lesiones a los dos policías que se encontraban a bordo del helicóptero.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) informó preliminarmente que ambas aeronaves colisionaron cerca del aeropuerto durante la tarde del miércoles 19 de agosto y confirmó que la National Transportation Safety Board (NTSB) encabeza la investigación para determinar las causas del accidente.
De acuerdo con el teniente coronel George Bivens, comisionado interino de la Policía Estatal de Pensilvania, el Bell 407 se encontraba realizando un ejercicio rutinario de entrenamiento en una zona de césped adyacente a la pista cuando el Cessna se aproximó desde detrás.
El avión se encontraba alineado con la pista cuando, por causas que aún se desconocen, realizó un movimiento hacia la derecha y golpeó la parte posterior del helicóptero. La colisión afectó el rotor de cola y posteriormente el rotor principal, provocando la pérdida de control de ambas aeronaves.
El Bell 407 perdió parte de su conjunto de rotor y cola antes de caer sobre uno de sus costados y quedar parcialmente invertido. Los dos ocupantes, identificados como el cabo piloto Bryce Korman y el policía piloto Jason Mills, quedaron inicialmente atrapados dentro de la aeronave, aunque lograron salir por una de las ventanas.
Ambos fueron trasladados al Penn State Health Milton S. Hershey Medical Center, donde se informó que presentaban lesiones menores y se encontraban en condición estable.
Por su parte, el Cessna quedó destruido tras impactar contra el terreno. Su único ocupante, identificado posteriormente por las autoridades como Paul Sokoloski, de 57 años, falleció en el lugar.

Existe todavía una diferencia entre las descripciones preliminares del evento. La FAA y la NTSB inicialmente lo clasificaron como una colisión en vuelo, mientras que la Policía Estatal señaló posteriormente que el helicóptero se encontraba sobre o inmediatamente encima del terreno durante el ejercicio. La posición y altura exactas de las aeronaves al momento del impacto formarán parte de la investigación.
El Aeropuerto de Carlisle es una instalación de aviación general ubicada al sur de la ciudad y no cuenta con torre de control. Los pilotos coordinan sus movimientos mediante una frecuencia común de tráfico, por lo que los investigadores también analizarán las comunicaciones realizadas antes de la colisión. La información aeronáutica vigente identifica al aeropuerto con el código FAA N94 y establece una frecuencia CTAF/UNICOM de 122.8 MHz.
La Policía Estatal informó además que existen fotografías y videos del accidente que serán utilizados para reconstruir la secuencia de los hechos. Una vez documentados en el lugar, los restos de las aeronaves serán trasladados a una instalación segura para su análisis.
La NTSB, con apoyo de la FAA, continuará con la investigación para determinar la secuencia precisa de la colisión y sus causas probables.
