Aeroméxico incorporó su Boeing 787 Dreamliner número 25, un 787-9 entregado en arrendamiento por AerCap, marcando un nuevo hito en la expansión y modernización de la flota de largo alcance de la aerolínea mexicana.
La entrega también representa un doble acontecimiento para AerCap, al tratarse del décimo Boeing 787 que la compañía de arrendamiento coloca con Aeroméxico y, al mismo tiempo, del Dreamliner número 100 recibido por AerCap directamente de su cartera de pedidos con Boeing.
AerCap es actualmente el mayor propietario de Boeing 787 entre las compañías de arrendamiento, con aproximadamente 140 Dreamliners entre aeronaves propias y unidades pendientes de entrega. Además, Boeing destacó que ha entregado más 787 a AerCap que a cualquier otro cliente directo.
Para Aeroméxico, la incorporación continúa el crecimiento de una flota que, al 30 de junio de 2026, estaba integrada por ocho Boeing 787-8 y 16 Boeing 787-9, para un total de 24 Dreamliners. Durante el segundo trimestre del año, la compañía ya había recibido un 787-9, además de dos Boeing 737 MAX 8.
“Recibir nuestro Boeing 787 número 25 representa un importante hito en la estrategia de flota de Aeroméxico”, señaló Max Alvarez, vicepresidente senior de Flota y Desarrollo de Negocio, quien destacó el papel del Dreamliner en la expansión de la red de largo alcance de la compañía.
Más de una década del Dreamliner en Aeroméxico
Aeroméxico recibió su primer Boeing 787-8 en agosto de 2013, convirtiendo al modelo en uno de los principales pilares de sus operaciones internacionales hacia Norteamérica, Europa y Asia. La aerolínea había sido seleccionada desde años antes como uno de los primeros operadores latinoamericanos del programa Dreamliner.

Actualmente, el 787-9 de Aeroméxico puede transportar hasta 274 pasajeros y cuenta con una cabina diseñada específicamente para vuelos de largo alcance. La compañía señala que esta variante ofrece además mayor eficiencia en el consumo de combustible y una reducción de hasta 25% en emisiones de dióxido de carbono frente a aeronaves de generaciones anteriores.
La incorporación del avión número 25 refuerza la presencia del Dreamliner dentro de la estrategia de crecimiento internacional de Aeroméxico, mientras la compañía continúa sumando aeronaves de nueva generación tanto a su flota de largo alcance como a sus operaciones con Boeing 737 MAX.
