Durante el pasado 27 de enero, un Boeing 737-800 (LN-DYE) de Norwegian Air Shuttle que cubría el vuelo DY-1156 entre Oslo y Munich, tuvo que regresar a Oslo luego de que se detectó problemas en los sanitarios; irónicamente, a bordo viajaban más de 80 plomeros.
Según informó AvHerald y medios noruegos, el avión se encontraba en ascenso para FL330 cuando detuvieron el ascenso poco después de haber despegado ya que se encontró que los sanitarios no estaban funcionando y comenzaron a volar en patrón de espera para quemar combustible y no aterrizar con peso mayor al máximo de aterrizaje.

A bordo de la aeronave viajaban 84 plomeros, de los cuales, 65 son empleados por una empresa noruega especializada en plomería.

Representantes de esa empresa informaron comentaron: «Nos hubiera encantado arreglar el problema en vuelo, sin embargo, es necesario acceder a los sanitarios por fuera del avión y no tuvimos la oportunidad de enviar a uno de los plomeros a trabajar a más de 10 mil metros de altitud, por lo que tuvieron que regresar a Oslo».
Además, es probable que ninguno haya contado con los conocimientos y certificaciones necesarias para trabajar con los sanitarios de la aeronave.
Añadieron que a pesar de que tuvieron que volver al aeropuerto de origen, la atmósfera en el vuelo fue amena y divertida por la ironía de tantos plomeros a bordo y no se pudo arreglar el problema.
El avión aterrizó de forma segura en Oslo 62 minutos después de haber despegado.

La aeronave recibió el mantenimiento necesario en el aeropuerto de Oslo y despegó a Munich con una demora de 3.5 horas.
