Turkish Airlines ha llegado a un acuerdo con Boeing respecto a una “compensación” por el impacto financiero relacionado con la puesta en tierra del 737 MAX. La aerolínea turca tiene la intención de incorporar 75 aviones MAX a su flota, de los cuales 65 serían MAX 8 y 10 MAX 9. La empresa a la fecha ha recibido 12 aviones de este tipo.

El operador ha revelado que «llegó a un acuerdo» con Boeing respecto a una “compensación por ciertas pérdidas» causadas por la puesta en tierra, así como por el retraso en la entrega del resto de las aeronaves ordenadas en un principio.
La compañía no ha revelado el alcance o la naturaleza de dicha compensación, ni si el acuerdo es un acuerdo final o provisional.
El último plan de flota de Turkish muestra una reducción en el pedido inicial y apunta a tener 48 aviones MAX en su flota para finales de 2020, sin embargo, la aerolínea ha comentado que dicho volumen solo se basa en la estrategia original de desarrollo de la flota y están «sujetos a cambios» dependiendo de los trabajos y avances que se realicen en Boeing.
Turkish Airlines ha aumentado el número de pedidos del 737-800 en su plan de flota 2020 a 88 desde una cifra anterior de 75 dada a conocer el pasado mes de junio.
SunExpress quien es un proyecto en conjunto con Turkish Airlines, recientemente optó por aumentar su propio compromiso de compra de los MAX con 42 aviones firmes, con una opción de compra por 10 aviones adicionales.

El Boeing 737 MAX actualmente se encuentra en un proceso de revisión y actualización previo a su recertificación y puesta nuevamente en servicio. El escrutinio, así como los trabajos que el fabricante estadounidense ha puesto en marcha, apuntan a hacer del MAX el avión más seguro jamás construido en la historia.
