El día de ayer, finalizó la búsqueda de restos del MH370 realizada por la empresa estadounidense Ocean Infinity, en la cual, se analizaron más de 112,000 kilómetros cuadrados del Océano Índico en tres meses, un área similar a la que se estudió durante los últimos dos años y medios.

El vuelo MH370, entre Kuala Lumpur y Beijing, desapareció sin dejar rastro el pasado 8 de marzo del 2014 con 239 personas a bordo.
La búsqueda oficial, la cual estuvo al mando de Australia, concluyó el 17 de enero de 2017 debido a la falta de evidencia para continuarla. Hasta el momento, ha sido la búsqueda más cara en la historia.
En enero, la empresa Ocean Infinity y el gobierno malayo llegaron a un acuerdo en el que la empresa pasaría tres meses buscando restos de la aeronave y recibiría un pago de 70 millones de dólares siempre y cuando encontraran evidencia contundente.
«Estamos agradecidos con el gobierno de Malasia por aceptar nuestra oferta y darnos la oportunidad de comenzar nuevamente la búsqueda. El compromiso que hizo el nuevo gobierno de Malasia para dar prioridad a encontrar el MH370 fue muy bueno.» dijo Ocean Infinity en un comunicado de prensa. «Aunque los resultados son muy decepcionantes, como compañía, estamos orgullosos de lo que logramos en términos de calidad de los datos producidos y la velocidad con la que cubrimos el área. Simplemente no ha habido una búsqueda submarina tan efectiva y eficiente.
El Gobierno ha afirmado, no obstante, que revisarán las pesquisas y ha dejado abierta la posibilidad de una tercera búsqueda.

Hasta ahora se han recuperado 27 piezas en playas de Reunión, Mozambique, Mauricio, Sudáfrica y la isla Pemba (Zanzíbar), fragmentos que fueron arrastrados por las corrientes del Índico, lo que concuerda con la hipótesis oficial del siniestro. Los expertos confirmaron que tres fragmentos de ala encontrados en Reunión, Mauricio y Pemba pertenecen al MH370, otras siete piezas —incluidas partes del interior de la cabina— lo son «casi con seguridad» y ocho más lo son «con alta probabilidad».
