El nuevo aeropuerto General Felipe Ángeles, en la base militar de Santa Lucía, requerirá una coordinación en tierra y aire con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el aeropuerto de Toluca de manera “muy precisa” para que sea eficiente y, principalmente, segura, además de la logística para facilitar las conexiones.
“Hoy reconocemos el inicio de obras en Santa Lucía y principalmente la disposición del gobierno para trabajar con representantes de la industria aérea y expertos en seguridad operacional para lograr una operación eficiente y segura y trabajar en el rediseño del espacio aéreo que es muy necesario en el país”, dijo Luis Felipe de Oliveira, director ejecutivo de ALTA.

El director ejecutivo & CEO de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), mencionó en entrevista con EnElAire que la infraestructura es uno de los grandes retos que enfrenta la región.
“Sin aeropuertos capaces de atender la creciente demanda de pasajeros y con espacios aéreos ineficientes no podremos alcanzar las proyecciones de doblar el tráfico aéreo en la región en los próximos 10 años”, precisó.
Tan solo, comentó, Latinoamérica y el Caribe, como región, vienen presentando un crecimiento sostenido en el tráfico de pasajeros en los últimos 15 años, “hemos crecido en rutas, frecuencias y número de aeronaves también, pero llega un punto de saturación en la infraestructura que no nos permite crecer más”.
De acuerdo con el gobierno federal, será el próximo 21 de marzo de 2022 cuando se cuente con el Sistema Aeroportuario Metropolitano comprenido por el AICM y el de Toluca.

“Es importante tomar en cuenta que se van a tener aquí dos pistas de aviación civil, la pista militar, tres, las dos pistas del aeropuerto actual Benito Juárez y la pista del aeropuerto de Toluca, ese aeropuerto tiene capacidad para recibir más vuelos para poder ayudar mucho a satisfacer la demanda de pasajeros. Toluca se integra al sistema y esto va a permitir que un mayor número de vuelos, de más transportación aérea”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Santa Lucía será una obra de ingeniería militar, será operado por la Sedena y contará con pistas y calles de rodaje con concreto hidráulico, con capacidad de despegues y aterrizajes simultáneos, así como tecnología moderna de iluminación y ayuda a la navegación aun en las condiciones más desfavorables de visibilidad. Tendrá una terminal “icónica, racional y sencilla pero con amplios espacios” y un amplio espacio comercial, entre otros.
De igual manera tendrá estacionamientos y una estación intermodal para un tren urbano, autobuses foráneos y otros medios de transporte masivos. La torre de control contará con tecnología de punta para operaciones civiles y militares, terminal de combustibles y de carga, base de mantenimiento y talleres de reparación y aviación en general, detalló el general Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, líder del proyecto.

De esta manera, se resolverá el problema de la saturación y México contará con un sistema aeroportuario metropolitano integrado por seis pistas: dos de aviación civil y una militar en Santa Lucía; dos en el AICM, y una en Toluca.