Reporte preliminar sobre incidente de E190 en Portugal

El Gabinete de Prevención e Investigación de Accidentes con Aeronaves (GPIAA) de Portugal, emitió un reporte provisional sobre lo sucedido con el Embraer E190 de la aerolínea Air Astana que sufrió un incidente grave tras perder controles de vuelo el pasado domingo sobre Portugal tras labores de mantenimiento con la empresa OGMA, Indústria Aeronáutica de Portugal, S.A en la base aérea de Alverca.

El avión involucrado es un Embraer E190-100LR con número de serie 19000653 y matrícula P4-KCJ de la aerolínea bandera de Kazajistán que volaba a Almaty con escala en Minsk con tres pilotos y tres técnicos en mantenimiento a bordo como parte de un vuelo ferry. Según el grupo de investigadores todos los ocupantes fueron «física y emocionalmente agitados»; uno de los técnicos resultó con una herida en una pierna.

El GIAA reportó que inmediatamente después del despegue, con condiciones meteorológicas adversas, la tripulación sintió que el avión no estaba respondiendo adecuadamente a los comandos, desarrollando un movimiento oscilatorio de las alas. Los pilotos, utilizando todos los recursos de control en los tres ejes, intentaron inmediatamente contrarrestar los movimientos sin lograr comprender la causa de la inestabilidad y sin poder activar el piloto automático.

Los pilotos se declararon en emergencia mientras intentaban diagnosticar la causa de las actitudes anormales e intentando recuperar el control. En la cabina no había indicación de falla en algún sistema pero sí constantes alertas de actitudes anormales de vuelo. La situación a bordo no mejoró y las intensas aceleraciones sometieron al avión y los ocupantes a altas fuerzas G, provocando que se perdiera el control del avión en varias ocasiones.

Considerando la crítica situación, la tripulación solicitó en varias ocasiones vectores para llegar al mar y acuatizar, sin embargo, no pudieron mantener los rumbos asignados para llegar a la costa. Los pilotos comenzaron a discutir las diferentes opciones con el tercer piloto que viajaba en el jumpseat e intentaron comunicarse con los técnicos a bordo para formular una hipótesis y definir un plan de acción.

A pesar de no tener alertas de fallas en sistemas, la tripulación decidió activar el modo directo de controles de vuelo (elevadores, timón de dirección y spoilers), en el que se retira el módulo de control de vuelo (FCM) de la cadena de comando, pasando a ser controladas de forma directa por los comandos de los pilotos. La situación mejoró considerablemente, sin embargo, no lograron recuperar la operación normal y mantuvieron dificultades en el eje de longitudinal (alabeo).

La tripulación identificó que los alerones estaban actuando de manera errónea y por lo tanto, su uso fue mantenido al mínimo. Habiendo recuperado una parte del control, volaron hacia el este en busca de mejores condiciones meteorológicas para realizar un aterrizaje de emergencia en un aeropuerto adecuado.

En ese momento, los pilotos lograron mantener el rumbo y altitud y tuvieron suficientes referencias visuales; posteriormente, fueron interceptados por dos F-16 de la Fuerza Aérea Portuguesa que los guiaron a la base aérea de Beja. Tras dos aproximaciones desestabilizadas, aterrizaron de forma segura en la pista 19L en un tercer intento. La pista planeada era la 19R pero por la deriva, solo pudieron aterrizar en la izquierda.

Aún pendiente a la confirmación de más pruebas, la evidencia recolectada sugiere la existencia de fallas en la configuración de controles de alerones, consistente con perturbaciones realizadas durante las labores de mantenimiento.