¿Qué paso con el vuelo IB6402?

Hace unos momentos, el vuelo 6402 de Iberia entre Ciudad de México y Madrid, operado con un Airbus A340-600 (EC-IOB) regresó al AICM para aterrizar luego de que presentó problemas con el tren de aterrizaje al momento de despegar.

El avión se declaró en «Pan Pan», lo que significa un reporte de urgencia pero que, por el momento, no hay peligro inmediato para la vida de nadie, ni para la aeronave. Tras reportarse de ésta forma, el avión se estableció en patrón de espera sobre el VOR de Santa Lucía y se mantuvo en descarga de combustible, es decir, consumiendo o soltando al aire el combustible que tenía a bordo para así disminuir su peso y poder aterrizar bajo el Peso Máximo de Aterrizaje (MLW), establecido por el fabricante de la aeronave.

El A340-600 despegó a las 20:49 horas (tiempo local) y aterrizó de forma segura en México 1 hora y 25 minutos después. Tras haber abandonado el patrón de espera, la tripulación reportó a los servicios de tránsito aéreo que la situación estaba controlada y contaba con el tren de aterrizaje extendido y asegurado.

Realizó la aproximación ILS DME 2 a la pista 05R del AICM; aterrizó sin inconveniente a las 22:05 y rodó por sus propios medios hasta la terminal 1, donde desembarca a sus pasajeros.

Cuando un avión despega, su peso es mucho mayor al que tiene permitido para aterrizar.

¿A que se debe esto? Una vez que el avión enciende motores, empieza a consumir combustible. Un avión debe aterrizar con la menor cantidad de combustible a bordo y con un peso menor al peso máximo de aterrizaje (MLW).

¿Te imaginas qué pasaría si un aterrizaje fallido ocurre con los tanques de combustible lleno? Hay dos situaciones que podrían llevarse acabo si una aeronave aterriza de esta forma: pueden reventarse los neumáticos y dañar la estructura por el peso y/o no lograría frenar correctamente.

Aquí un vídeo de un 747 tirando combustible, proceso el cuál se le conoce en inglés como “fuel dumping” o descarga de combustible.

¿En qué consiste este proceso?

Esto se hace a través de válvulas en las puntas de las alas que permiten que el combustible sea bombeado y vaporizado. Los pilotos seleccionan las válvulas abiertas y miran la cantidad de combustible que están tirando. El propósito del tirar el combustible es reducir el peso del avión. No todas las aeronaves cuentan con esta opción. Los que sí, tienen pilares que detienen el lanzamiento de combustible a un nivel específico, esto es para poder tener una idea de cuánto liquido se arrojará en cierto de tiempo, a su vez, permite que haya suficiente combustible para completar el vuelo y poder aterrizar de manera segura