Qantas Airlines vuelve a escribir historia al conectar Londres y Sidney sin escalas

Hace un momento el vuelo QF7879 de Qantas Airlines aterrizó en el Aeropuerto Internacional Kingsford Smith en Sidney, Australia, procedente del Aeropuerto Londres Heathrow, como parte del proyecto de investigación #ProjectSunrise.

El vuelo QF7879 operado por un Boeing 787-9 Dreamliner (VH-ZNJ) aterrizó en el aeropuerto Kingsford Smith a las 12:29 hora local, tras recorrer 9,189 millas náuticas (17,018km) y un tiempo de vuelo de 19 horas y 18 minutos después de despegar por la pista 27L a las 6:09 hora local de Londres.

Con este tiempo de vuelo se bate el récord impuesto por la misma aerolínea, Qantas Airlines, impuesto el pasado 19 de octubre, cuando conectó sin escalas Nueva York y Sidney con un tiempo de vuelo de 19 horas y 16 minutos.

Según información de la aerolínea y de medios locales, a bordo de la aeronave viajaron 52 pasajeros incluido el CEO de Qantas Airlines Alan Joyce, ademas de seis sobrecargos y cuatro pilotos, comandados por la capitana Helen Trenerry. Entre los pasajeros se encontraban médicos y científicos para investigar el comportamiento del cuerpo humano cuando es sometido a repetidos cambios de horario, ademas de estudiar el desempeño de las tripulaciones en viajes de más de 18 horas.

A lo largo del vuelo se recibieron actualizaciones directamente de la cabina de pilotos sobre el estado del vuelo. Se tiene información de que la aeronave despegó de Londres con un peso de 231,700kg y se espera que aterrice con 139,000kg, en el plan de vuelo fueron programados 49 puntos de referencia.

En la ruta se sobrevolará parte de Inglaterra, Países Bajos, Alemania, Polonia,Bielorrusia, Rusia, Kazajistán, China, Filipinas, Indonesia y finalmente Australia.

Toda la información obtenida será compartida con la Autoridad de Seguridad de Aviación Civil de Australia para apoyar con los requerimientos futuros para vuelos de ultra largo alcance de más de 20 horas.

En 1989 Qantas Airlines realizó este mismo vuelo entre Londres y Sidney sin escalas, el cual tomó un tiempo de 20 horas y 9 minutos a bordo de un Boeing 747-400 (VH-OJA) en el que se usó un combustible especial y la aeronave fue remolcada hasta la pista para no consumir combustible durante el rodaje.