Jacinda Cottee, ex piloto de QantasLink, presentó una demanda contra la aerolínea australiana por más de $780,000 de dólares después de que una falla en pleno vuelo en uno de los motores le ocasionara un trastorno de estrés postraumático.
El 10 de marzo de 2018, Cottee fue el primer oficial en el vuelo nacional QF1799 de Alice Springs a Brisbane, Australia. Poco antes de aterrizar, el Boeing 717 sufrió una falla en el motor. La aeronave estaba propulsada por motores Rolls-Royce BR700

Los testigos a bordo informaron a los medios locales que escucharon un «fuerte estruendo antes de que el avión comenzara a temblar». Un pasajero afirmó que les dijeron que se prepararan, aunque Qantas refutó esa afirmación. Una investigación encontró daños en los álabes del compresor del motor.
Cottee ahora busca recibir $783,811 de dólares por parte de QantasLink después de desarrollar un trastorno de estrés postraumático que puso fin a su carrera. Ella afirma que el incidente se debió a una violación de la seguridad del transportista.
«QantasLink violó su deber de cuidado al no realizar el mantenimiento adecuado en el avión Boeing 717. La señorita Cottee se ha quedado con una lesión psicológica, dejándola incapaz de volar y perseguir la carrera de sus sueños», explicó el abogado de Jacinda Cottee en un comunicado citado por el medio The Australian.
La información disponible en línea muestra que el Boeing 717 con matrícula VH-NXQ ingresó a las instalaciones de mantenimiento de Brisbane el 10 de marzo de 2018, después de realizar el vuelo QF1799. Volvió a entrar en servicio el 22 de marzo de 2018.

Por su parte, Qantas negó que el incidente estuviera relacionado con un problema de mantenimiento.
«La causa del problema del motor del vuelo en marzo de 2018 fue investigada y Rolls-Royce determinó que era una falla de fabricación y no estaba relacionada con el mantenimiento», dijo un portavoz de Qantas.
