De acuerdo con reportes preliminares de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) de Estados Unidos, se encontraron grietas «internas» en el álabe que se desprendió del motor CFM56-7B del Boeing 737-700 de Southwest que cubría el vuelo 1380 entre LaGuardia y Dallas Love Field, causando la muerte a una pasajera.

«La grieta es en el interior.» dijo Robert Sumwalt, director de la NTSB. «Estaba en la parte interna del álabe y ciertamente no hubiera sido detectada al mirarla desde afuera. Estamos preocupados por este evento en particular. Las fallas de motor de este tipo, obviamente, no deberían ocurrir. Si este es un asunto más profundo, tenemos la capacidad para emitir recomendaciones de seguridad urgentes.»
El 27 de agosto de 2016, otro Boeing 737-700 de Southwest con mismo modelo de motores sufrió una falla incontenible del motor cuando volaba sobre el Golfo de México, lo que llevó a la Federal Aviation Administration a emitir una directiva de aeronavegabilidad requiriendo inspecciones ultrasónicas en ciertos motores CFM56.
Sumwalt dijo que todavía no hay certeza sobre si el álabe que falló hace dos días estaba sujeta a la directiva emitida en 2017.

Según la NTSB, el álabe se rompió en dos lugares: cerca de donde se une al fan y a la mitad de su longitud. Se cree que la grieta interna pudo haber causado la ruptura cerca del fan que eventualmente causo la fractura a la mitad del álabe. Se ha recuperado la parte que se une al fan, pero no el resto que se desprendió en la sección media.
El vuelo 1380 de Southwest se encontraba ascendiendo a través de 32,500 pies cuando el motor explotó, enviando restos del mismo hacia el borde de ataque y el fuselaje, rompiendo la ventana ubicada en la fila 14 del avión. La ruptura de la ventana causó que la diferencia de presiones succionara parcialmente a una pasajera que se encontraba sentada en dicha fila. Según los reportes de pasajeros, la viajera que fue succionada, tenía la mitad del cuerpo fuera del avión y entre varios pasajeros pudieron meterla nuevamente al B737; eventualmente murió.

La NTSB dijo que tras la explosión del motor, el avión alabeo 41.3° a la izquierda «significativamente más grande que un banqueo típico que regularmente no excede los 25°» dijo Sumwalt. Los primeros datos obtenidos de la grabadora de datos de vuelo, los parámetros del motor número uno indicaron cero, las vibraciones incrementaron significativamente y la alerta de altitud cabina comenzó a sonar poco después, indicando que la presión había excedido la de 13,500-14,00 pies.

Para la aproximación la tripulación decidió utilizar 5° de flaps y aterrizó con 165 nudos indicados 22 minutos después de que el motor explotó. Regularmente se aterriza con 30° o 40° de flaps y velocidad de 135 nudos, sin embargo, temiendo poder perder el control, la tripulación lo limitó a 5°. De acuerdo con AvHerald, la FAA pudo ver restos del avión caer gracias a radares y computaron la ubicación aproximada de donde cayeron, lo que permitió recuperar restos del carenado.

«Se que la gente quisiera respuestas inmediatas. Haremos una muy metódica investigación» dijo Sumwalt durante una conferencia. «Ahora mismo, solo queremos documentar todo lo que podamos.» La agencia investigadora ya entrevistó a los pilotos y sobrecargos, examinó el motor dañado y recopiló vídeos de los pasajeros. La grabadora de datos de vuelo y voz están siendo analizadas y se mantienen en búsqueda de los restos que cayeron en vuelo.

«Aún hay mucho por hacer.» concluyó el director de la NTSB.
*Con información de FlightGlobal.
