NASA utilizará aviones WB-57F para estudiar fenómenos relacionados con el eclipse

El eclipse solar del próximo lunes 21 de agosto abre la oportunidad a que los científicos puedan recabar mayor información sobre estos fenómenos temporales, hoy en día con tecnología de punta a la mano se han preguntado ¿Cómo obtienen información nueva y para qué podría servir?.

La National Aeronautics and Space Administration (NASA por sus siglas en inglés) se está preparando para uno de los eventos más esperados del año: observar de cerca el eclipse total de Sol para estudiar la corona del mismo y sus efectos en la atmósfera terrestre con dos jets WB-57F reacondicionados.

El reconocido investigador y astrofísico Amir Caspi y su equipo serán los encargados de dicha tarea. En la actualidad, la NASA estudia la corona solar desde el espacio con instrumentos que crean eclipses artificiales, sin embargo, hay regiones bajas de la atmósfera de nuestro sol que son visibles solamente cuando ocurre un eclipse solar total.

Así que si siguen preguntándose ¿Qué tan importante es estudiar a nuestra estrella? De las 11 investigaciones financiadas por la NASA respecto al próximo eclipse, 6 de ellas tienen como materia principal de atención la corona solar, sobre la cual aún existen muchas hipótesis sobre su inexplicable temperatura. Además, ya anunciaron el lanzamiento de una sonda en el 2018 que estudiará la superficie del Sol estando más cerca de lo que jamás haya logrado la humanidad.

Las imágenes de la corona permitirán también buscar una familia hipotética de asteroides llamados vulcanoides que se creen orbitan entre el Sol y Mercurio, y podrían ser restos de la formación del Sistema Solar. De ser confirmada su existencia, los vulcanoides podrían cambiar lo que los científicos piensan sobre la formación de los planetas.

Para llevar a cabo esta importante misión, la NASA lo hará mediante las aeronaves de investigación WB-57F modificadas con filtros especiales que despegarán del Ellingon Field muy cerca del Centro Espacial Johnson en Houston. Además, estos aviones contarán con dos telescopios cuyos instrumentos de investigación estarán montados debajo de la cubierta de plata en la nariz del avión que captarán las imágenes más claras de la atmósfera solar con las que se cuenten hasta el momento (el objetivo es tomar imágenes de alta definición capturadas 30 veces por segundo) y las primeras imágenes de Mercurio que revelarán cómo varía la temperatura en toda la superficie del planeta.

Estarán volando alto, sobre la estratósfera a 50,000 pies de altitud; las ventajas de este punto de vista son claras sobre las observaciones en tierra ya que el cielo es mucho más obscuro y hay menos turbulencia. Con este medio, tendrán tiempo suficiente para estudiar el fenómeno ya que estarán siguiendo la sombra de la Luna y atravesarán 3 estados de Estados Unidos extendiendo el tiempo de observación hasta por casi 7 minutos.