El día de ayer, se reportó la muerte de una pasajera durante un vuelo operado por Air New Zealand entre Buenos Aires y Auckland 10 minutos antes del aterrizaje.
Arti Prasad, quien es residente en Nueva Zelanda, fue una de los testigos a bordo del vuelo NZ-31 el cual cubría la ruta de Buenos Aires, Argentina a Auckland en Nueva Zelanda y quien describió cómo poco antes de las 05:00 am la tripulación de cabina realizó una llamada por el altavoz preguntando si se encontraba un medico a bordo.

“Miré en la pantalla y tardaron unos ocho minutos en aterrizar. Logré ver a un sobrecargo tomar un tanque de oxigeno y dirigirse a la parte delantera del avión”, comentó Arti Prasad.
El capitán declaró la emergencia y solicitó aterrizar con prioridad, así como la asistencia de los servicios médicos. Una vez en el Aeropuerto Internacional de Auckland el capitán de la aeronave solicitó a los pasajeros permanecer en sus asientos mientras el personal de ambulancia de St. John atendía al pasajero afectado en el pasillo telescópico.
La policía confirmó que fueron notificados sobre una muerte en un vuelo entrante al Aeropuerto Internacional de Auckland durante la mañana y comentaron que la muerte no se trataba de un incidente sospechosa. Más tarde, la policía confirmó que un pasajero adulto había muerto en el vuelo y el cuerpo había sido remitido al forense.

Arti Prasad elogió a la tripulación del vuelo y, en particular, al capitán que, según ella, dio actualizaciones periódicas a través del altavoz y mantuvo a los pasajeros tranquilos en todo momento.
