El día de hoy a través de un comunicado, la Administración Federal de Aviación (FAA) anunció la autorización del regreso al servicio comercial del Boeing 737 MAX.
El 737 MAX podrá reincorporarse a la operación regular comercial de las aerolíneas tan pronto como se completen todas las tareas del manual de mantenimiento de aeronaves (AMM) relacionadas con el regreso del avión de su almacenamiento. Además, también se deberá instalar el software recientemente actualizado para cambiar la arquitectura del Sistema de Aumento de Características de Maniobra (MCAS).
“Las aerolíneas que han puesto en tierra sus aviones MAX deben tomar los pasos de mantenimiento necesarios para prepararlos para volar de nuevo», señala la FAA.
“El diseño y la certificación de esta aeronave incluyeron un nivel sin precedentes de revisiones colaborativas e independientes por parte de las autoridades de aviación de todo el mundo. Esos reguladores han indicado que los cambios de diseño de Boeing, junto con los cambios en los procedimientos de la tripulación y las mejoras en la capacitación, les darán la confianza para validar la aeronave como segura para volar en sus respectivos países y regiones. Después del regreso al servicio, la FAA continuará trabajando en estrecha colaboración con nuestros socios de aviación civil extranjeros para evaluar cualquier mejora adicional potencial para la aeronave», señaló la FAA.

Hasta ahora, Boeing ha entregado 387 aviones de este modelo en todo el mundo. Además, 395 equipos han sido fabricados y almacenados desde la orden de puesta en tierra los cuales esperaban la autorización por parte de la autoridad aeronáutica para ser entregados a sus clientes finales. Sin embargo, algunos se han convertido en «aviones de cola blanca»: aviones sin el logotipo de una aerolínea pintado en el empenaje, debido a que algunos clientes han cancelados sus pedidos a causa de la crisis de la aeronave.
El avión volverá al servicio por primera vez desde marzo de 2019, cuando un segundo accidente del vuelo ET302 de Ethiopian Airlines llevó a las autoridades de aviación a retirar el MAX del servicio debido a las supuestas similitudes con el accidente del vuelo JT610 de Lion Air. El accidente en Indonesia ocurrió en octubre de 2018. En total, los dos accidentes cobraron la vida de 346 personas, incluidos tripulantes y pasajeros.
“Nunca olvidaremos las vidas perdidas en los dos trágicos accidentes que llevaron a la decisión de suspender las operaciones. Estos eventos y las lecciones que hemos aprendido como resultado han remodelado nuestra empresa y han centrado aún más nuestra atención en nuestros valores fundamentales de seguridad, calidad e integridad”, dijo el director ejecutivo de Boeing, David Calhoun.

Sin embargo, antes de que el Boeing 737 MAX pueda regresar al servicio, la aeronave debe pasar por una auditoría de vuelo de preparación operativa (ORF) de siete pasos, que incluye tareas del AMM, la instalación del software recientemente actualizado, pruebas del sistema de ángulo de ataque (AoA), además a otros elementos de la auditoría.
Los ejecutivos de Boeing, incluido el director ejecutivo David Calhoun, insisten en que la máxima prioridad de la empresa sigue siendo la seguridad. Desde los accidentes, Boeing ha creado una nueva división de seguridad interna y ha cambiado su estructura para que los ingenieros informen al ingeniero jefe, no a los jefes de unidad de negocios.
Tras la puesta a tierra de la aeronave, Boeing experimentó diversos hechos que cambiaron su historia en distintos niveles, desde la salida del propio director ejecutivo de la compañía, Dennis Muilenburg a finales de diciembre de 2019, la suspensión de la producción del 737 MAX o el hecho de que autoridades como la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) haya desviado su acuerdo bilateral con los Estados Unidos sobre la delegación de certificación.

El entrenamiento de pilotos, que anteriormente consistía en una capacitación teórica, ahora incluirá entrenamiento en tierra y vuelo en un simulador de vuelo completo (FFS) antes de que los pilotos puedan volar la aeronave. Los cambios se realizaron siguiendo las recomendaciones de Boeing, la Junta de Estandarización de Vuelo (FSB) y la Junta de Evaluación de Operaciones Conjuntas (JOEB).
Además de esto, los pilotos del MAX deberán completar un nuevo entrenamiento específico del sistema MCAS y experimentar la activación de este en los simuladores. La nueva capacitación también aborda problemas de ajuste manual y eventos de «estabilizador fuera de control».
