JetLease, la empresa arrendadora de aeronaves privadas más grande del mundo, ha externado al presidente electo Andrés Manuel López Obrador, una propuesta formal para el arrendamiento y operación de 35 aeronaves que forman parte del gobierno de México.
Durante su campaña presidencial, López Obrador aseguró que su gobierno sería «austero» y por lo tanto, no utilizaría el actual avión presidencial, un Boeing 787 Dreamliner y viajaría únicamente en vuelos comerciales. También dijo que vendería la flota de aviones del gobierno.
En una carta, Russell Wyckoff, presidente de JetLease, dijo que ofrece al gobierno de México:
- Eliminar los costos que genera el poseer las aeronaves y sus costos de operación y mantenimiento por un periodo determinado.
- El Gobierno tendrá ingresos por concepto de arrendamiento de cada una de sus aeronaves
- JetLease se haría cargo de todos los gastos de cada aeronave relacionados con: Operación, mantenimiento, reservas de motores, reservas de partes, seguros de responsabilidad, actualizaciones.
- JetLease, por su parte, tendría derecho a la utilización de cada aeronave por un número determinado de horas al mes durante el periodo de contrato. En caso de exceder las horas, se pagaría una cuota por cada hora adicional volada.
- La posibilidad de dar empleo a los pilotos y técnicos de mantenimiento que actualmente son responsables de los activos.

Para elaborar una propuesta económica, JetLease solicita autorización para realizar una visita de inspección a hangares donde se encuentran las aeronaves para revisar el estado físico actual y las bitácoras de operaciones y mantenimiento, para así tener referencia del estado y valor.
Las aeronaves en las que JetLease tiene el interés son:

Después de dar a conocer la propuesta de JetLease, Andrés Manuel López Obrador dijo que aún «se definirá con claridad en que se van a usar los recursos que se recuperen» aunque adelantó que serán «recursos destinados al desarrollo social».

Puedes leer la propuesta de JetLease dando click aquí.
