De acuerdo con los primeros informes, Irán expresó una negativa para compensar a Ukraine International Airlines por el avión que fue derribado en Teherán por la Guardia Revolucionaria el pasado 8 de enero de 2020. Según medios locales, un funcionario del país ha sugerido que esa tarea debería recaer en las compañías europeas que habían asegurado la aeronave.

«El avión ucraniano está asegurado por compañías europeas en Ucrania y no por compañías iraníes, por lo tanto, la compensación debe ser pagada por esas compañías europeas», dijo el director de la Organización Central de Seguros de Irán, Gholamrez Soleimani, en una conferencia de prensa el 10 de agosto 2020.
Irán ha mantenido una posición firme de que el derribo ejecutado por la Guardia Revolucionaria no fue intencional y se debió a un error humano. Horas antes del accidente, el ejército iraní había lanzado más de 12 ataques con misiles contra bases estadounidenses, buscando venganza por la muerte del comandante iraní Qasem Soleimani y esperaban represalias por los hechos.

Las investigaciones han arrojado que la defensa antimisiles estaba supuestamente en alerta máxima y el operador del radar confundió la aeronave con un ataque contra la defensa iraní. Como resultado, el avión ucraniano fue derribado, matando a todos sus ocupantes al momento de colisionar con el suelo.
Los daños del avión y la carga se estimaron en alrededor de $100 a $150 millones de dólares, pero Ucrania se negó a aceptar la historia de Irán sobre un «error humano», permaneciendo inflexible durante las negociaciones.

El 31 de julio, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Abbas Mousavi, dijo que Irán había acordado pagar la compensación, pero que la implementación del pago tomaría tiempo debido a aspectos técnicos y legales.
