El pasado miércoles por la noche, en el aeropuerto José Joaquín Olmedo, en Guayaquil, un avión de Iberia procedente de Madrid y otro de KLM procedente de Amsterdam, sin pasajeros, se les negó el aterrizaje en su destino debido a que la pista de aterrizaje se encontraba bloqueada por vehículos municipales y de la autoridad de tránsito de Olmedo.
La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, giró la orden para que los vehículos ingresaran en la terminal aérea sin autorización para impedir el aterrizaje de un Airbus A340 de Iberia operando el vuelo IB-6453 y un Boeing 777 de KLM procedente de Amsterdam, alegando que era con intención de proteger a la ciudad de la llegada de personas potencialmente de riesgo por el Covid-19
«Asumo la responsabilidad de haber mandado los vehículos del Municipio de Guayaquil a impedir que el avión de Iberia aterrice aquí con once pasajeros (todos tripulantes tripulantes) de Madrid, para que se queden en Guayaquil, foco de infección y de riesgo, más que cualquier otra ciudad. Asumo la responsabilidad de proteger a mi ciudad y lo haré una y mil veces», señaló la alcadesa de la localidad.
Ambas aereonaves fueron posteriormente desviadas al aeropuerto internacional Mariscal Sucre, en Quito, en donde abordaron pasajeros de distintas nacionalidades para así comenzar los vuelos de repatriación.
José Ramón Bauzá, diputado español en el Parlameto de la Unión Europea, pidió al alto representante de la Unión Europea para asuntos exteriores, Josep Borrell, que el bloque debe responder ante el «acto cobarde e irresponsable» de la alcaldesa Cynthia Viteri.
Según expertos, el hecho en ocurrido en el aeropuerto puede acarrear sanciones al Estado o al aeropuerto de Guayaquil. Aunque deberá esperarse qué pasa en medio de la contingencia en la que vive Ecuador y Europa.
