La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), expresó su preocupación por la industria aérea del país, ante el nulo respaldo que ha mostrado el gobierno con el sector, ya que estimó una pérdida de 5.3 mil millones de dólares, que registrarán las líneas áreas hasta mayo de este año, aunque este podría incrementarse, debido al impacto del Covid-19, además, pidió reevaluar la construcción del aeropuerto en Santa Lucía.
Una crisis que será mayor a lo registrado por la influenza en 2009 y el 11 de septiembre de 2001, afirmó el vicepresidente para las Américas del organismo, Peter Cerdá, por lo que, es necesario que el gobierno implemente diversas medidas y apoyos económicos para evitar un mayor riesgo, como alguna quiebra de una aerolínea.
“Estamos muy preocupados porque hasta el momento no hemos visto a este gobierno tomar el liderazgo necesario para poder ayudar al sector a sobrevivir durante este punto de crisis, donde la industria está paralizada y para ayudar a que la industria se pueda situar, de tal forma, de cuando se vaya abriendo los mercados, que las líneas aéreas puedan ser socios económicos y que ayuden a estimular la economía mexicana, cuando este se termine”, dijo Peter Cerdá .

Durante una conferencia virtual con medios de comunicación mexicano, sobre “La evaluación del impacto económico del COVID-19 en la industria aérea, al nivel global y local”, precisó que la afectación por el coronavirus en las aerolíneas del país, provocará una disminución en su contribución al Producto Interno Bruto (PIB) de 13 mil millones de dólares, cuatro mil millones de dólares en aviación y nueve mil millones de dólares en los sectores relacionados.
De igual manera, se verán afectados cerca de 534 mil empleos, 97 mil directos y 437 mil indirectos “un impacto bastante grande por esta crisis”. En este sentido, precisó que la IATA ha realizó una petición formal tanto al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), para que implementen acciones de apoyo como lo han hecho otros países como Colombia, Noruega, Brasil, Estados Unidos, entre otros.
Por ello, es urgente contar con descuentos en costos aeroportuarios, así como por navegación en el espacio aéreo, suministro de turbosina, préstamos bancarios, descuentos en impuestos, ayuda financiera directa, alivio tributario, entre otros.

Detalló que el pasado 2 de marzo solicitaron el apoyo en temas de horarios de despegue y aterrizaje (slot), en tanto el 25 y 29 de marzo, enviaron una carta a la SCT y al gobierno del país, mientras que el 8 de abril, vía la Canaero, solicitaron una reunión virtual para tratar el apoyo mencionado y hasta el momento, no han recibido respuesta.
La IATA mencionó que se deberá evaluar si se continúa con la construcción del nuevo aeropuerto en Santa Lucía en la base aérea, ante la crisis que traerá a la industria el Coronavirus, lo que afectará la demanda y la capacidad en los próximos meses o años.
“En la mejor posición del gobierno mexicano es que evalué en estos momentos, cualquier proyecto de construcción masiva que se pueda llevar a cabo en el país. El panorama, sin duda, será distinto cuando salgamos de la crisis de lo que fue antes de entrar. Santa Lucía por supuesto sería una de esas iniciativas, que diríamos, pongámoslo a la espera y evaluemos su construcción, sentarse con la industria, ver y entender la capacidad, que seguramente será distinto”, dijo Cerdá.

De no contar con estas medidas, afirmó la industria se adaptará a ello y como asociación ayudará en medida de lo posible a la industria mexicana, aunque también se verá afectado cuando se retomen las operaciones, ya que el país no será atractivo para otras aerolíneas extranjeras, al no contar con el aporte necesario.
Mencionó, que frente a otros países y al igual que Brasil, México aún realiza operaciones hacia Europa, Estados Unidos (con restricciones), y otros mercados, aunque el 85 por ciento de la flota está en tierra, por ello, uno de los desafíos es contar con la suficiente liquidez para sostener la suspensión de operaciones.
Precisó, que la mayoría de las aerolíneas a nivel global, al comienzo del año, tienen dos o tres meses de caja para sostener sus operaciones en tierra, y después de ello, “se ponen en una situación muy delicada para la industrial”.
En el caso de México, el transporte aéreo aporta 37.4 mil millones de dólares al PIB nacional, y sin las medidas solicitadas por la IATA, las aerolíneas en el país, no estarán en condiciones de continuar sus operaciones en niveles anteriores a la crisis, o caer en una quiebra, aunque no precisó nombres.
