Hemos aprendido de estos accidentes y seremos mejores, es parte de nuestra cultura: Dennis Muilenburg.

Con motivo de la visita organizada por el fabricante aeronáutico americano con sede en Chicago, Boeing, a sus instalaciones en Seattle Washington y ante la presencia exclusiva de miembros de la prensa internacional durante los días 03 y 04 de diciembre a la que EnElAire tuvo acceso en exclusiva, el Director General de Boeing Company, Dennis Muilenburg, compartió el estatus del programa 737 MAX a raíz de los dos accidentes registrados en 2018 en el vuelo 610 de Lion Air y en 2019 en el vuelo 302 de Ethiopian Airlines, los cambios que la compañía ha puesto en marcha y los proyectos que preparan para el futuro.

Muilenburg comenzó recordando a las personas y familiares de ambos vuelos a ya más de un año del primer accidente y a nueve meses del segundo en Etiopía. Reconoció el impacto que ambos casos tuvieron en todos los integrantes en la industria aeronáutica, desde los medios de comunicación, tripulaciones, aerolíneas hasta la confianza de los pasajeros y usuarios de la industria aérea.

“Hemos afectado la confianza del público, es algo lo cual atesoramos ya que el modelo de negocio de la compañía es tener aviones y sistemas seguros y sabemos que hemos dañado esa confianza y reconocemos nos tomará tiempo recuperarla nuevamente. Estamos completamente enfocados en reconstruir esa confianza” comentó Dennis Muilenburg.

El director general aseguró que la prioridad número uno de la compañía en estos momentos es el regreso al servicio de forma segura del programa 737 MAX y resaltó todo el trabajo que se ha realizado en las actualizaciones al software de la aeronave y al sistema MCAS, con la nueva inclusión de 3 capas de seguridad en ese sistema, así como protecciones adicionales que lo harán un avión más robusto. 

También aprovechó la oportunidad para compartir las inversiones que se han realizado en entrenamiento, módulos, actualizaciones, información para los pilotos, en las líneas y procesos de producción y ensamblaje en sus diferentes instalaciones en Washington y alrededor del mundo y en especial en toda la logística que involucrará con las aerolíneas la puesta en servicio del 737 MAX, para lo que Boeing tiene preparada toda una infraestructura para brindar apoyo 24/7 a sus clientes de tal manera el proceso se haga de manera exitosa pero sobretodo segura.

Durante su plática en el centro de entregas de Boeing en Washington, Dennis Muilenburg comunicó los cambios e inversiones que se encuentra realizando a la empresa los cuales se enfocan en temas de seguridad y junto con su equipo de dirección han empezado un comité permanente de seguridad aérea.

“Hemos estado trabajando en el cambio de la compañía enfocándolo en la seguridad con la inclusión de equipos de trabajo que van a permitir elevar la estructura en los sistemas de seguridad. Hemos creado también mecanismos que van a permitir a los empleados en Boeing exponer de manera anónima fallas y temas de seguridad que ellos puedan identificar, lo cual de hecho es un gran paso en Boeing. De igual manera hemos iniciado una reorganización y consolidación en las divisiones de ingeniería ya que las áreas a lo largo de la compañía se encontraban separadas, existiendo ahora una sola división de ingeniería integrando cerca de 15,000 ingenieros a la línea operativa y de reporte de nuestro Director General de Ingeniería (CIO)” señaló Dennis Muilenburg.

Ante los asistentes, Muilenburg admitió que después de los sucesos en 2018, 2019 y ante el escrutinio de diversos medios y autoridades que el fabricante ha sufrido en los últimos meses, han aprendido mucho lo cual les ha permitido experimentar una dosis de humildad para replantear y fortalecer los valores y objetivos que tienen como compañía lo cual los está impulsando a aprender, mejorar y avanzar hacia adelante, indicando que, ante comentarios que se han hecho públicos referente a preferencia que como empresa parecen tener por las ganancias ante la seguridad, Boeing jamás ha preferido ni preferirá sacrificar seguridad por ingresos.

“Hemos aprendido de estos accidentes y seremos mejores, es parte de nuestra cultura y estamos comprometidos con ello. Entiendo la crítica que se ha hecho, pero les puedo decir con toda confianza que, ante lo que se ha dicho, jamás hemos ni vamos a priorizar las ganancias sobre la seguridad, no tiene sentido para nosotros, nuestro único modelo de negocios sostenible es: aviones y sistemas seguros. El ADN de Boeing es seguridad y los 150,000 empleados que laboran con nosotros trabajan cada día para que ese objetivo se cumpla. La seguridad es sin lugar a duda nuestra principal prioridad» agregó el director general de Boeing Dennis Muilenburg.

Finalmente, Muilenberg cerró su participación reforzando que la compañía seguirá a detalle todo lo que se requiera en el proceso de recertificación y puesta en servicio de la aeronave, afirmando que trabajarán con todos para que el 737 MAX vuelva a volar como el avión más seguro jamás producido. Informó también que los cambios organizacionales y de ingeniería continuarán y serán compartidos con total transparencia a todo el publico en esta nueva etapa de Boeing.