En alianza con NATS, Heathrow es el primer aeropuerto del mundo en probar un sistema de separación de aeronaves en función del tiempo (TBS, por sus siglas en inglés) para ayudar a reducir los retrasos durante los fuertes vientos.
Durante el mal tiempo, el Control de Tráfico Aéreo (NATS) requiere dejar más tiempo entre vuelos despegando y aterrizando. Esto también reduce el número de vuelos que pueden ser operados hacia y desde Heathrow cada día.
Siendo que Heathrow está a 98% de su capacidad, con una aeronave despegando o aterrizando cada 45 segundos, este nuevo sistema ayudará a reducir los retrasos debidos al viento hasta en un 50%.
El sistema TBS utiliza los datos de viento en tiempo real para calcular una distancia y tiempo seguro entre aeronaves despegando y aterrizando, aumentando así el flujo de aeronaves. El TBS es un excelente mecanismo que se espera reduzca el impacto de los días con viento en la operaciones.
