La Fiscalía General del Estado holandesa, que investiga junto a un equipo internacional de expertos la causas de la tragedia de vuelo MH17, derribado en julio del pasado año sobre Ucrania, ha encontrado “los posibles restos del sistema de misiles tierra aire de la serie Buk” en la zona del siniestro. El grupo considera que los pedazos son “muy interesantes”, aunque no ha podido establecer todavía una relación causal con la catástrofe, que ocasionó la muerte a 298 personas de 10 nacionalidades (196 holandesas). Se trata de la primera vez que se habla abiertamente de fragmentos de un Buk en el seno de la investigación. El Boeing 777 de Malaysian Airlines cubría la ruta entre Ámsterdam y Kuala Lumpur, y los informes preliminares hablan de su “derribo por el probable impacto de objetos externos con alta energía que atravesaron el fuselaje a gran velocidad”.
Separatistas prorrusos y fuerzas leales a Kiev pugnan por el control del este de Ucrania. Kiev acusa a Moscú de lo que califica abiertamente de atentado contra un avión civil. Después de negar la presencia de armas antiaéreas como el Buk en el área, el Gobierno del presidente Vladímir Putin admitió en mayo la posibilidad de un ataque de esta índole. En su opinión lo habría ejecutado, eso sí, el Ejército ucranio. Al trabajo de los fiscales holandeses “se han sumado forenses y especialistas en armamento pesado”, han señalado sus portavoces. “No descartamos ninguna otra teoría”, han añadido. El hallazgo se produjo durante una de las inspecciones realizadas en los últimos meses al este de Ucrania.
A principios de 2015, los propios investigadores hicieron un llamamiento público para recabar más información, en particular testimonios personales o bien fotos del supuesto misil tierra aire disparado contra el MH17. La petición se produjo después de que aparecieran en Internet unas imágenes donde unos rebeldes prorrusos parecían trasladar el equipo de un Buk, a bordo de un vehículo militar, a la zona del impacto en Ucrania. Al día siguiente de la caída del avión, la lanzadera, a la que le faltaban cuatro misiles, regresaba a la frontera rusa. El equipo internacional analiza también las conversaciones telefónicas mantenidas por los separatistas durante esos días y de las que parece deducirse que el Buk entró y salió de Ucrania.
