Las autoridades aeronáuticas francesas confiscaron ayer un Boeing 737-800 de la aerolínea Ryanair como «último recurso» para que la aerolínea irlandesa devuelva unas subvenciones que recibieron 2008 y 2009 y que fueron declaradas como ilegales.

El avión tenía programado volar entre el aeropuerto de Burdeos-Mérignac y Londres Stansted con 149 pasajeros a bordo cuando se ordenó que el avión no se moviera y los pasajeros desembarcaran. Eventualmente, Ryanair mandó otro avión para llevar a los pasajeros a su destino final con una demora de cinco horas.
De acuerdo con la información de medios franceses, entre el 2008 y 2009, Ryanair recibió 525 mil euros para operar en el aeropuerto Angulema-Cognac. Fue en 2014 cuando la Comisión Europea declaró ilegales esas ayudas por dar a la aerolínea una injusta ventaja competitiva lo que provocó que las autoridades francesas reclamaran el dinero.

La DGAC de Francia explicó que la decisión de recurrir a la incautación se tomó como “último recurso” después de que fracasaran otras solicitudes para recuperar el dinero. Es una medida poco frecuente que no se aplicaba desde hacía al menos una década.
