El FBI llegó a la conclusión de que Richard Russell, un empleado de 28 años de Horizon Air, actuó solo al momento de robar y estrellar deliberadamente un Bombardier Q400 de la aerolínea durante el pasado mes de agosto.
En un reporte publicado recientemente, el FBI encontró que Russell «piloteó la aeronave y el descenso final al terreno fue intencional». La agencia de investigación encontró que no hubo indicios de que otra persona hubiera planeado o ejecutado el vuelo no autorizado y tampoco se encontró que Russell tuviera nexos con alguna organización criminal o terrorista. Tampoco se encontró algún motivo por el que el empleado hubiera robado el avión.
«La grabadora de voz de cabina (CVR) no registró ningún sonido más allá de las comunicaciones que hizo Russell. Éstas comunicaciones han sido distribuidas en páginas web que capturan y catalogan las conversaciones de servicios de tránsito aéreo. Basados en el análisis a la CVR, Russell no hizo ninguna llamada telefónica en la cabina ni tampoco ningún otro tipo de comentario que explicara su motivo».
Entrevistas realizadas a colegas, amigos y familia, así como mensajes de texto enviados durante el incidente, no identificaron ningún tipo de información que sugiriera que el robo del avión estaba relacionado a actividad criminal o ideología terrorista.
«Aunque los investigadores recibieron información sobre el pasado de Russell, su vida personal, etc, no se encontraron razones claras que hubieran motivado las acciones de Russell».

Richard Russell robó un Q400 con matrícula N449QX del área de mantenimiento del Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma el 10 de agosto. Lo remolcó, encendió y despegó sin autorización y voló por 73 minutos, en los cuales, realizó algunas maniobras acrobáticas antes de estrellarse contra una isla y perder la vida.
El FBI dijo que Russell poseía una credencial de empleado de Horizon Air, la que le daba acceso al exterior e interior del avión durante sus labores y aparentemente no violó ningún protocolo de seguridad hasta el robo del avión. Como parte de sus responsabilidades como personal de tierra, tenía los conocimientos para operar el APU, hacer remolque y algunas maniobras. Russell no tenía ninguna formación como piloto, pero era familiar con las checklists para encender el avión y también se encontró que realizó búsquedas en línea sobre vídeos de instrucción de vuelo.

Según las grabadoras de datos de vuelo, durante el último minuto de vuelo se registró un sideslip pero aparentemente en todo momento el avión se mantuvo bajo control, lo que sugiere que el descenso hasta el terreno fue intencional.
«Si el piloto hubiera querido evitar el impacto contra el terreno, tuvo suficiente tiempo y energía para levantar la nariz e iniciar un ascenso» añade el reporte.
